El pasado
sábado 3 de septiembre, tuvo lugar el reto solidario “cimas por la fibrosis
quística”, que consistía en unir los dos montes más representativos de Navarra,
el Orhi, primer dos mil occidental con 2019 metros de altitud, y la Mesa de los
Tres Reyes, la punta más alta de Navarra con 2446 metros. En total, las cifras
eran 49 kilómetros y 3200 metros de desnivel positivo acumulado.
El objetivo
principal, a parte del reto deportivo en sí mismo, era el de recaudar dinero
para la Asociación de la fibrosis quística de Navarra, a la cual pertenecen
algunos miembros de la Montañeras de Artieda, y fue de hecho, a una de ellas, a
quién se le ocurrió esta magnífica idea, y quién la propuso y promovió hasta
conseguir engañar a varias montañeras más para apuntarse al reto deportivo.
Con respecto
al tema económico, simplemente decir que estamos muy agradecidos a quienes
hicieron de modo altruista cualquier donación, demostrando que aún en tiempos
de vacas flacas, la solidaridad y empatía aflora entre las personas.
Y entrando
más en materia montañera, la aventura comenzó a las 6 de la mañana para Palacin
y Kike, quienes decidieron intentar realizar todo el evento de comienzo a fin,
para acompañarles en los últimos 20 km los jóvenes Alex y Javi, el artificie de
la locura Isra, y el único navarro de pura cepa Laspidea. Eso sí, en la cima de
la Mesa de los Tres Reyes les estarían esperando los mejores utilleros ever
Paco, Carlos, Bea y Patxi, éste último miembro de la asociación también.
Todavía de
noche, los primero 4 km eran de bajada por una pista forestal (aunque primero
de todo hiciéramos un km de más pues nos equivocamos de pista nada más salir
del coche… pero oye, era para calentar hahaha) hasta coger un desvío y acometer
así la primera ascensión larga del día, 5 km y 1000 metros positivos hasta
alcanzar la primera de nuestras cimas, el Orhi, en donde nos esperaba Isra que
había subido por la ruta normal para esperarnos y echar unas instantáneas y
ponerse romántico perdido, pues las vistas del amanecer iluminando el pirineo
realmente conmovían el corazón. Así pues, y tras bajar 2-3 kms, llegábamos al
primero avituallamiento en apenas dos horas.
La siguiente
zona a recorrer hasta el próximo “punto de control”, era la zona desconocida,
pues ninguno de los dos había estado antes por allí, y vienen a ser 17 km y
otros 1000 positivos acumulados que unen el puerto de Larrau con el Refugio de
Belagua, corriendo-andando justo por la frontera disfrutando de un precioso
paisaje entre Francia y Navarra, ganadería, y algún que otro sube-baja
realmente jodidos. Como anécdota, decir que andábamos tan “sobrados” que decidimos
seguir las indicaciones de una gentil pastora que nos invitó a salir de la GR12
para sin darnos cuenta ascender una tercera cima, el Otxogorrigaña, que con sus
1920 metros ofrecía, siendo sinceros, unas vistas realmente bonitas, aunque
posteriormente tuviéramos que bajar por una rampa para volver al camino
realmente “bonita” también.
Y tras 5h 30min,
empezaríamos la última parte de nuestro reto ya acompañados por el resto de aventureros
que nos esperaban en el refugio de belagua para realizar los últimos 20 kms y
1200 metros positivos que aún quedaban por delante.
Y que mala
pata tienen algunos, no?? Pues a los 50 metros de empezar Laspi se torció el
tobillo, y aunque no le impidió continuar, estamos muy seguros que recordará
for ever su descenso desde la cima de la Mesa hasta el refugio de Linza, lugar
donde acababa el reto.
A parte de
eso, reseñar que los primeros 5-6 kilometros se hicieron realmente duros, pues
el calor y la humedad eran considerables ya que se va por una zona de bosque,
que no ves la cima, y tampoco de fácil caminar, así pues, hubo que tomárselos
con relativa calma hasta salir por encima de los 2000 metros de altitud, donde
ya se deja el bosque y se ve la segunda y última cima del reto, lo cual motiva
y anima bastante, dicho sea de paso. Así pues, y tras 8 horas desde el
comienzo, logramos subir a lo más alto de la aventura, animados siempre por
nuestro utileros que ya esperaban con mucha energía para darnos, a modo de un
buen almuerzo preparado, abrazos, besos, morreos, collejas y demás gestos
afectivos que se los amigos se dan.
Y aunque
parezca que ya estaba todo hecho y derecho y finiquitado y prau, nein!!!! Pues quedaban
aún 8 km de bajada, primero técnica y luego más corredera, desde la cima hasta
el refugio de Linza donde esperaban más familiares con sandía fresca y demás
cosicas ricas.
Finalmente,
tras poco más de 10 horas, conseguimos acabar la magnífica aventura muy
contentos por una excelente jornada deportiva, y sobretodo, montañera, rodeado
de amigos y amigas, dando paso a un recuerdo que a buen seguro será inolvidable
por lo que significa, ya que no corríamos para nosotras solamente, corríamos para
algo más grande, ayudar en la medida de lo posible a las personas afectadas por
la fibrosis quística, porque mientras Tu respiras sin pensar...Yo solo pienso
en respirar.
Y a continuación,
algunas fotos de la aventurilla super chachi piruli!!
Foto inicio reto!!!



