lunes, 19 de septiembre de 2016

CIMAS POR LA FIBROSIS QUÍSTICA- DEL ORHI A LA MESA DE LOS TRES REYES (49 KM, 3200 metros desnivel+)

El pasado sábado 3 de septiembre, tuvo lugar el reto solidario “cimas por la fibrosis quística”, que consistía en unir los dos montes más representativos de Navarra, el Orhi, primer dos mil occidental con 2019 metros de altitud, y la Mesa de los Tres Reyes, la punta más alta de Navarra con 2446 metros. En total, las cifras eran 49 kilómetros y 3200 metros de desnivel positivo acumulado.

El objetivo principal, a parte del reto deportivo en sí mismo, era el de recaudar dinero para la Asociación de la fibrosis quística de Navarra, a la cual pertenecen algunos miembros de la Montañeras de Artieda, y fue de hecho, a una de ellas, a quién se le ocurrió esta magnífica idea, y quién la propuso y promovió hasta conseguir engañar a varias montañeras más para apuntarse al reto deportivo.

Con respecto al tema económico, simplemente decir que estamos muy agradecidos a quienes hicieron de modo altruista cualquier donación, demostrando que aún en tiempos de vacas flacas, la solidaridad y empatía aflora entre las personas.

Y entrando más en materia montañera, la aventura comenzó a las 6 de la mañana para Palacin y Kike, quienes decidieron intentar realizar todo el evento de comienzo a fin, para acompañarles en los últimos 20 km los jóvenes Alex y Javi, el artificie de la locura Isra, y el único navarro de pura cepa Laspidea. Eso sí, en la cima de la Mesa de los Tres Reyes les estarían esperando los mejores utilleros ever Paco, Carlos, Bea y Patxi, éste último miembro de la asociación también.

Todavía de noche, los primero 4 km eran de bajada por una pista forestal (aunque primero de todo hiciéramos un km de más pues nos equivocamos de pista nada más salir del coche… pero oye, era para calentar hahaha) hasta coger un desvío y acometer así la primera ascensión larga del día, 5 km y 1000 metros positivos hasta alcanzar la primera de nuestras cimas, el Orhi, en donde nos esperaba Isra que había subido por la ruta normal para esperarnos y echar unas instantáneas y ponerse romántico perdido, pues las vistas del amanecer iluminando el pirineo realmente conmovían el corazón. Así pues, y tras bajar 2-3 kms, llegábamos al primero avituallamiento en apenas dos horas.

La siguiente zona a recorrer hasta el próximo “punto de control”, era la zona desconocida, pues ninguno de los dos había estado antes por allí, y vienen a ser 17 km y otros 1000 positivos acumulados que unen el puerto de Larrau con el Refugio de Belagua, corriendo-andando justo por la frontera disfrutando de un precioso paisaje entre Francia y Navarra, ganadería, y algún que otro sube-baja realmente jodidos. Como anécdota, decir que andábamos tan “sobrados” que decidimos seguir las indicaciones de una gentil pastora que nos invitó a salir de la GR12 para sin darnos cuenta ascender una tercera cima, el Otxogorrigaña, que con sus 1920 metros ofrecía, siendo sinceros, unas vistas realmente bonitas, aunque posteriormente tuviéramos que bajar por una rampa para volver al camino realmente “bonita” también.

Y tras 5h 30min, empezaríamos la última parte de nuestro reto ya acompañados por el resto de aventureros que nos esperaban en el refugio de belagua para realizar los últimos 20 kms y 1200 metros positivos que aún quedaban por delante.

Y que mala pata tienen algunos, no?? Pues a los 50 metros de empezar Laspi se torció el tobillo, y aunque no le impidió continuar, estamos muy seguros que recordará for ever su descenso desde la cima de la Mesa hasta el refugio de Linza, lugar donde acababa el reto.

A parte de eso, reseñar que los primeros 5-6 kilometros se hicieron realmente duros, pues el calor y la humedad eran considerables ya que se va por una zona de bosque, que no ves la cima, y tampoco de fácil caminar, así pues, hubo que tomárselos con relativa calma hasta salir por encima de los 2000 metros de altitud, donde ya se deja el bosque y se ve la segunda y última cima del reto, lo cual motiva y anima bastante, dicho sea de paso. Así pues, y tras 8 horas desde el comienzo, logramos subir a lo más alto de la aventura, animados siempre por nuestro utileros que ya esperaban con mucha energía para darnos, a modo de un buen almuerzo preparado, abrazos, besos, morreos, collejas y demás gestos afectivos que se los amigos se dan.

Y aunque parezca que ya estaba todo hecho y derecho y finiquitado y prau, nein!!!! Pues quedaban aún 8 km de bajada, primero técnica y luego más corredera, desde la cima hasta el refugio de Linza donde esperaban más familiares con sandía fresca y demás cosicas ricas.

Finalmente, tras poco más de 10 horas, conseguimos acabar la magnífica aventura muy contentos por una excelente jornada deportiva, y sobretodo, montañera, rodeado de amigos y amigas, dando paso a un recuerdo que a buen seguro será inolvidable por lo que significa, ya que no corríamos para nosotras solamente, corríamos para algo más grande, ayudar en la medida de lo posible a las personas afectadas por la fibrosis quística, porque mientras Tu respiras sin pensar...Yo solo pienso en respirar.


Y a continuación, algunas fotos de la aventurilla super chachi piruli!!


Foto inicio reto!!!

viernes, 2 de septiembre de 2016

TUCA D´IXEYA (2770 m), AGULLA DE CHUISE (2675 m), Y TUCA DEL CHINEBRO (2818 m)

Ha pasado tan solo una semana desde que hiciéramos la cresta del Espadas-Posets, pero las ganas de aventura por los filos de las aristas, las alturas vertiginosas que no perdonan el más mínimo error, y la adrenalina eyaculada por la aventura nos mueven directos y decisivos hacia un nuevo valle, nuevos parajes, nuevas “esterillas”, y sobre todo, nuevos picos que conquistar, a través de la cresta de los Ixeyas, que nos moverá sobre chimeneas, collados, algún rappel, y 4 cimas a la vista inexpugnables.

Partimos Kike, Isra y Palacin desde un parking situado al poco de entrar en el valle de Estós, a pocos kms pasado el pueblo de Benasque. Son las 6 de la tarde del sábado  27 de Agosto, y mientras los domingueros y algún que otro montañero vuelven  de sus expediciones, nosotros empezamos a caminar directos hacía los ibones  de escarpinosa, situados a unos escasos 2000 metros de altitud. La senda es fácil, pero pesada, sobre todo por el material que carga Kike en su mochila, que bien podría ser la de himalayista que contrataría los servicios de un sherpa de espalda más fuerte y piel más morena. De cualquier modo, en apenas 2 horas, logramos alcanzar estos pequeños, pero bonitos ibones, lugar en donde estableceríamos nuestro campamento base, y donde dormiríamos al raso bajo la luz de las estrellas, aviones, y OVNIS reflexionando sobre el peso de la mochila de Kike, el ya no “vegetarianismo” de … (no quiero dar nombres para evitar el linchamiento público de dicha persona), y la comodidad y durabilidad de las esterillas adquiridas recientemente.

A las 6 de la mañana amanece que no es poco, y tras desayunar cómodamente un café con leche recién hecho, tostadas con pan de pueblo horneado escasos minutos antes, y zumo de naranja exprimido con pulpa inclusive, nos ponemos en marcha soñando con ese desayuno que nunca existió.
Nuestro objetivo es un collado, del cual empieza la cresta, aunque primero hay que subir al pico situado a su izquierda, para luego bajar de nuevo y proseguir con la cresta coronando hasta tres cimas.

El camino es siempre picante, y a paso tranquilo entre canchales de piedra fina y descompuesta, más grandes bloques, avanzamos ligeros, salvo Kike quien continúa porteando su mochila de 60 L cargadas hasta los topes.  Al final, logramos llegar al collado, supuesto collado mejor dicho, porque luego nos daríamos cuenta de nuestra equivocación, hecho que nos tiró al traste nuestras aspiraciones de crestas, pero no de la aventura.

Una vez en el collado, empezaríamos a subir hacía la cima, Kike por una ruta más escarpada, Palacin e Isra por otra aparentemente más sencilla. Nuestro objetivo, la Aguilla de Chuise, dejaría a Isra por el camino debido a fuerte problemas “gastrointestinales”, y por ende la separación del grupo en dos, Isra decidiría bajarse de nuevo hasta los Ibones de Perramó para acomter la ascensión de la Tuca d´Ixeya por su ruta normal, mientras que Kike y Palacin decidirían probar suerte e intentar la cresta.
Para estos dos intrépidos, la aventura por el filo acabaría pronto, pues tras subir por un lado y darse la vuelta, intentarlo por otro y volver a retroceder, al final se impuso la cordura y al no ver clara la ruta, y andar ya castigados de cabeza por la fragilidad de la roca que estaba para mírame y no me toques, decidieron tomar la misma decisión que su compañero de cordada, y bajar hasta los ibones, o casi, pues al final no descenderían tanto para no perder altura, y emprender una nueva aventura, más sencilla técnicamente, pero igual de bonita y dura que la inicialmente planteada.

Así pues, a ritmo ligero los dos aventureros lograrían alcanzar el otro collado que da acceso a la tuca por su vertiente más fácil, y sería allí donde contactaron con Isra que descendía hacia el collado desde el pico situado a la derecha, la Tuca del Chinebro. Palacin y Kike empezarían a subir a la tuca d´Ixeya solos porque Isra estaba lejos aún no parecía que no subiría. En poco, lograrían alcanzar la cima, con fáciles trepadas, y con unas vistas espectaculares hacia Benasque, el valle de Estós, Posets-Espadas, y Aneto. Y luego bajando, fue cuando vieron que Isra estaba subiendo hacia la Tuca, así que Kike lo acompañaría, ya que Isra tenía un fuerte deseo de subir a esta montaña en honor a una familiar que lleva por nombre Ixeya, mientras que Palacin decidiera subir a la Tuca del Chinebro.


Una vez cada grupo hubiera conquistado de nuevo las cimas, el grupo de juntaría para nunca más volver a separarse en el collado, para emprender el descenso hasta el coche, pasando por los ibones de Perramó, luego parando en los de Escarpintosa a recoger el material escondido, y emprendiendo el largo descenso para llegar a la maldita civilización tras más de 9 horas de increíble aventura, cambio de planes, y sensaciones más que positivas para con nosotros mismos, y nuestros allegados hahahaha.

Y ahora, las foticas de la jornada, como siempre, lo mejor.


Empezamos a prepararnos.

miércoles, 8 de junio de 2016

PICO BILLARE (2318 mts)

- Hora salida: 09:10h
- Hora llegada: 13:30
- Desnivel positivo: 1200 mts
- Distancia: 4, 25 km

"El verano ya llegó ya llegó, y la fies... montaña comenzó, comenzó..."

Bueno, y aunque no sea temporada estiva aún, buen tajo nos importó para empezar a rodar por las altitudes altas que tanto nos gustan, comenzar a preparar un poco el cuerpo a las pendientes, neveros, pedreras, y más duro aún, almuerzos...

¿Qué quiere decir todo esto? pues sí, que las montañeras de Artieda han vuelto, aunque bien es cierto que algunas de ellas nunca se fueron, otras estaban en estado latente, y una se incorporó a la larga lista de personas que han tenido el placer de honrarnos con su presencia en las cualquier excursión, pero en definitiva, estamos aquí again, on fire!!!!


29/05/2016 fue el día D, el día de la resurrección, en el que las 7 componentes (kike, Isra, Oscar, Victor, Javi, Palacin, y la nueva, Laura, benvenuta) de la excursión, nos trasladamos hasta Lescun, Francia, para deleitarnos de unas impresionantes vistas, de un paraje sin igual, y de una ascensión pasada por sol, lluvia, nieve y viento, en definitiva, se dieron todos los ingredientes para disfrutar de lo lindo durante unas 4-5 horas de nuestra diosa Pirena, a la que todas beneramos y hacia la que profanamos un amor irracional solo explicado mediante la Fe.

El pico elegido fue el pico Billare, de 2318 metros de altitud. Y la excursión comienza desde el Plateau de Sanchèse, una explanada herbosa perfecta para acampar y hacer el amor, y no la guerra, bajo las estrellas en una cálida tarde de verano cualquiera... Desde aquí, comenzaríamos la ascensión, la cual desde un principio tiende de modo vertical hasta llegar casi a su cima, y es que, el desnivel positivo es de 1200 metros y la distancia a recorrer es de unos pocos kilómetros.

Nada más salir de los coches, se debe cruzar un río a través de un puente de madera, y coger la senda que inicia con varios zigzags, dejando a mano derecha una boniquica cascada a la cual nos asomaremos de descenso, hasta llegar, tras pasar por un hayedo espléndido, al valle del Anaye, no confundir con el Anayet, con T. Al poco de llegar a esta parte, donde ya no quedan hayas, y se aprecia un pequeño circo bien custodiado, nuestro objetivo queda a mano izquierda, donde inicia la mayor parte de la pendiente hasta llegar a un collado superior, a escasos 100 metros de la cima, la cual no es difícil de acceder, pero si hay un paso que bien merece una pequeña escalada, pero nada que suponga una barrera física para quién este acostumbrado a trepar.

Lo mejor de la subida, la ascensión por la pala, bastante dura por la nieve, pero muy segura y disfrutona, y que decir del descenso, donde los 400 metros de nevero fueron un culosac de primera categoría!!!

Bueno, os dejo con las foticas, y es que, aun teniendo tiempo, las ganas de escribir son más bien escasas... Iremos entrenando para futuras crónicas que a buen seguro llegarán más pronto que tarde!!!


La foto de salida, antes de que llegaran los dos compañeros que faltan...

miércoles, 13 de abril de 2016

Vía Anorexia (V/V+, 130 mts). Riglos.

Y aunque no sea una excursión nueva para las "viejas" montañeras de Artieda, no significa que no merezca un trato diferente al de resto de compañeras, y por ende, siempre tiene derecho a una crónica en el maravilloso mundo del Blog más teta de monja jamás (ever) visto, y más aún, si en esta ocasión contamos con el aliciente de la especial compañía de una chica GIRI, aterrizada desde tierras GIRIS, con su peculiar look rojo cangrejo cual veraneante nórdico con sandalias y calcetines se deja ver por el paseo marítimo de Salou, for example, aunque, y de ello nos alegramos cantidubi, no sería con sandalias, sino con pies de gato con la que vendría a la roca de Riglos!!!!!

Así pues, el trío formado por Kike, al que le va la rocaina más que un gordo el chocolate, Palacin, el más alto, rubio, guapo, inteligente, fuerte, y con tierras del mundo, y Laura, o Laure para los friends, se fueron en la soleada, pero ventosa tarde del viernes 8 de Abril, al mallo colorado en Riglos para, unos disfrutar de la escalada vertical y en altura, y otra, poner a prueba su genética austriaca a lo Messner y estrenarse con las vías de varios largos.

De tal modo, y cargados hasta los arneses (jajajajjajaaja, que gracioso puedo llegar a ser, lo cogéis??), dirigimos nuestros esculpidos cuerpos senda arriba dirección pie de vía Anorexia, con unos más menos 130 mts, y una dificultad máxima de V/V+.

Puesto que era la primera vez de Laure, decidimos que Kike fuera quién abriera todos los largos, dando fe se su notable mejoría física y mental, demostrando con suficiencia las cualidades adquiridas a lo largo de meses de entrenamiento específico y preparación concienzuda para dichos retos. Y por debajo lo seguirían escalando de segundas los otros dos miembros de la tri-cordada.

Sería poco más de las 16:00h local cuando Kike empezaría su camino hacía las nubes entre fuertes corrientes de viento y poses para la foto. Y  en poco menos de dos horas, los tres magníficos posaríamos nuestros culos en el top del mallo, disfrutando de grandes momentos de escalada, de compañía, más algunos "NON CI RIESCO!!! NON TROVO DEI BUCHI!!! VAFFANCULO STRONZO DI MERDA!!!!", bueno esto último no, pero seguro que se pensó en alguna cabeza.

No quiero alargarme desarrollando todos los largos, puesto que para eso ya se hizo una primera entrada hace unos dos años aprox.

Y para finalizar, las fotos de la excursión que tanto nos hizo disfrutar!!


La nº 208 sería nuestra elegida para sucumbir ante nuestro ímpetu y coraje....

miércoles, 6 de abril de 2016

PICO MESOLA (2177 MTS)


Todo empezó un jueves 24 de marzo en el que tras mucho vacile se venció la pereza y decidimos cambiar procesión de Semana Santa por la procesión hasta el pico Mesola.

Así que al día siguiente nos plantamos en el refugio de Lizara, desde el cual la cosa no pintaba mal. A las 9:30 Falo (Oscar), Mirta, Defi (Víctor), Sergio y Arantza comenzamos la ascensión hacia el Pico Mesola. Nieve dura para comenzar, así que ni raquetas ni na’. Tipi tapa, tipi tapa, y a la de 20 minutos Victor decide explorar nuevos camino, hasta que le hacemos ver que no es buena idea, que casi mejor que nos siga, todo esto comunicado vía walki talki (Aaaay, ya sabía él para qué los traía, ya…). Mientras le esperamos nos vamos poniendo los crampones, que a los pocos metros serán sustituidos por raquetas. La ascensión trasciende sin problemas, y los vaciles y piques ayudan para seguir subiendo. Vamos a buen ritmo, pero sin acelerarnos que sino Sergio se queda atrás y lo perdemos. Tipi tapa, tipi tapa. Una palica y llegamos al collado, a nuestra izquierda la Sierra de la Bernera y a la derecha nuestro destino. Las nubes hacen que haya que echarle un poco de imaginación para ver el resto de picos. Un poquico de chocolate pal cuerpo y allá que vamos, antes de que las nubes nos ganen la partida.

Llegamos al pico a eso de las 12:00, luchando contra el viento y disfrutando de las vistas. Arriba duramos poco, que hay hambre y el viento no hace que el lugar sea muy acogedor. La bajada la hacemos rápido entre resbalones, carreras y arrastres de culo. Decidimos tomar el almuerzo abajo, más recogidas. Una vez abajo nos vamos cruzando con todos los dominguerxs que han sacado sus trineos y el grupo se dispersa un poco, ¡más vale que tenemos los walki talkies para seguir en contacto! Ya en el coche decidimos que ni almuerzo ni nada, que mejor ir directas hacia Artieda, “que si nos damos prisa, ¡llegamos al vermú!”


Y por último, pero no menos importante, las fotos del día:


Las protagonistas de la jornada.