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miércoles, 13 de septiembre de 2017

PETIT VIGNEMALE (3032 MTS) Y PIQUE LONGUE (3298 MTS)

- Fecha: 2 y 3 de septiembre
- Montañeras: Ana, adrian, Laspidea, Beatriz, Oscar, Satué, Victor y Sergio.
- Distancia: 14 km+-.
- Desnivel + acumulado: 2202 mts aprox.
- Ruta:

DIA 1: Embalse de Ossoue-Desvío al refugio Bayssellance- Refugio de Bayssellance- Petit Vignemale.

DIA 2: Refugio de Bayssellance- Desvío al refugio Bayssellance- Pique Longue- Desvío al refugio Bayssellance- Embalse de Ossoue.

Da igual como lo quieran llamar, Pique Longue, Grande Vignemale o Comachibosa, pero esta montaña, la más alta de todas las que forman el maravilloso macizo del Vignemale, es de ascensión imperativa para toda montañera idolatra de nuestra única y verdadera diosa Pirena.

Desde hace ya algún tiempo que mojábamos todas las noches cuando nos acostábamos y soñábamos con ese glaciar rodeado por montañas maravillosas. Pero nos era difícil el buscar un hueco común en nuestras apretadas agendas para intentar  acometer la conquista de lo inútil, es decir,  un accidente geográfico que se eleva por encima del mundo terrenal, dejando problemas de toda índole atrás en busca del más allá, y es por eso que muchas de nosotras las intentamos seguir, para respirar. Bueno ya vale con el mood happy hippy flower, que del aire no se vive!!!!

DIA 1:
A pesar de la lejanía (4 horas y media), del cambio de país, de lengua, cultura, tipos de queso, puerto viene puerto va, que prados más prados, parada en el DIA a comprar cosas estúpida que todavía no se han comido, asamblea general en Escarrilla para debatir si reservamos en refugio o no, y demás, el acceso por carretera hasta el embalse de Ossoue se hace muy bueno bonito y barato gracias al dialogo sin fin que llevaríamos en nuestro coche. Otra cosa bien distinta sería la vuelta, con parada inclusive para fumar, limpiar caquitas de perro y alimentar a esas fieras cagonas.

Y lo primero que hicimos cuando llegamos al parking, y que hace toda montañera antes de empezar una excursión de más de 3 horas y 1200 metros positivos, comer como si nos fuéramos a la guerra o se acercase el invierno y tuviéramos que sobrevivir.

Una vez agotada mi paciencia, con la lengua pelada de tanto insistir, y con los genes Domingo a punto de explotar, nos pusimos en marcha con las mochilas y la panza bien llena dirección refugio de Bayssellance.

Sin prisa pero sin pausa, vamos recorriendo parte de la GR 10, una bonita y fácil senda que sigue el cauce del río en su principio, para luego desviarse en subida hacía la izquierda hasta alcanzar el desvío bien señalizado donde se puede seguir dirección glaciar del Vignemale –de aquí empezaremos a subir al día siguiente- o hacía el refugio. Nosotras seguiríamos por allí.

Y poco después llegaríamos a lo que sería nuestro campamento base. Tras hacer el check-in con algo de prisa, Betur, Adrian, Oscar, Satué y Palacin nos preparamos velozmente para subir al Petit Vignemale sin correr pero sin parar, ya que nos darán la cena sobre las 20:00 h y tenemos menos de una hora y media para acometer dicha ascensión. Mientras tanto, Anita, Beatriz y Laspi se quedarían montando las tiendas de campaña que el refugio nos dejaba y bebiendo cervezas porteadas por Betur a menos de 1 euro la lata hahaha.

Para acabar la jornada, nos quedaba aún la cena, durante la cual asustamos al miedo, revivimos en directo la película “Lo que el viento se llevó”, y hasta nos peleamos por ver quién dormía con quién.

DIA 2:

Amanece que no es poco, y si la idea era madrugar para salir los primeros y evitar problemas con la trepada al Pique Longue, como siempre los planes no sirven para un cazzo y  empezamos de los últimos.

Toca descender hasta el cruce, para luego subir por la morrena del glaciar, un fucking laberinto en la que miles de hitos te van llevando poco a poco hasta éste.

Nos enfundamos los crampones y con el piolo en mano comenzamos a subir las primeras rampas de mayor pendiente, pero nada que ponga en dificultad a las montañeras que nunca antes se habían calzado esos pinchos y que no sabían si el piolo era para aparentar o retener caídas.

El día no es como lo habíamos imaginado, nubes grises, viento y frío, que poco a poco nos hacen desestimar la subida a más de un pico, e incluso manda para abajo a Satué y Oscar, ya que por estas tierras ya habían estado, y su instinto de supervivencia les hace iniciar la retirada con antelación.

Ya empezamos a ver nuestro objetivo, lo cual nos llena de orgullo y satisfacción, e incluso hace cambiar de parecer a alguna que iba muy jodida y no pensaba nada más que en darse media vuelta.

Atravesamos todo el glaciar con cuenta, ya que hay grietas a la vista, hasta llegar al collado donde sale el corredor de Gaube. Aquí, nos despojamos de las mochilas, crampones y piolets, e iniciamos la ascensión final, la cual sin ser de grandes dificultades técnicas, conviene ascender con cuidado, estando muy atentas a posibles caídas de piedras.

Y finalmente, tras unos agónicos momentos para Laspidea quién fiel a su costumbre decide sufrir en los metros finales, llegamos todas a la cima del Pique Longue rodeados de un ambiente espectacular. 

El panorama es más bucólico que un domingo lluvioso de invierno, tanto es así, que alguna anonada olvida que una montaña no se conquista hasta que no se llega al campamento base, y tirando de seguridad por bandera, insisto en la conveniencia de bajar a terrenos más seguros.

Deshacemos el camino con mucho cuidado y pocos minutos después llegamos de nuevo al collado para almorzar unos, mientras otros intentariamos subir al Pitón Carré, misión que se abortaría tras no coger bien el acceso.

Ya solo nos queda bajar, largo camino aún el que tenemos por delante, pero como sarna con gusto no pica, el que algo quiere algo le cuesta,  para lucir hay que sufrir, y la suerte es 90% sudor, despacito unos más que otros vamos llegando al coche donde dos tortillas nos esperan, única fuente de inspiración para algunas de nosotras.

Yyyyy ahora, las fotos!!!!!



Vamos que nos vamos!!!!!

miércoles, 30 de agosto de 2017

CASTILLO DE ACHER POR LA CHIMENEA LEDORMEUR


-         -  Distancia: 11 km
-        -   Altura máxima: 2384 mts
-          - Altura mínima: 1358 mts
-          - Desnivel + acumulado: 1342 mts
-          - Almuerzo: Queso, fuet, salchichón, chucherías, jamón y pan.
-          - Tiempo total: 5h 40min.
-          - Montañeras: Adrian, Bea, Laspi, Oscar, Satué, Laure, Lucía y Palacin.

Pues volvemos a la carga con las excursiones de las montañeras de Artieda. Para la primera entrega de la serie, les traemos la ascensión a una mítica, el Castillo de Acher (2384 mts) a través de su famosa chimenea de Ledormeur.

La epica tubo lugar el sábado 26 de agosto, cuando las 8 montañeras aparcaron y bajaron sus culos de los coches para organizarse y comenzar tal azaña en torno a las 8 de la mañana.

En realidad la aventura no fue para tanto, y la epeicidad de la que os hablo mejor lo dejamos para otra excursión, aunque no por ello fue menos bonita esta ascensión, en buena compañia, preciosos parajes, y con el aliciente de la bonita chimenea que a buen seguro pierde aventura por su sirga instalada a modo de vía ferrata en un paraje ya menos salvaje y natural...

Qué decir de la excursión, pues nada, ruta semi circular, saliendo desde el mismo parking donde se aparca para luego ir a aguastuertas, pero en lugar seguir a pie por la pista, cogemos una senda que sale a mano izquierda del barranco del Barcal para ir remontando el mismo hasta llegar a un punto en el cual giramos a derecha dirección Castillo de Acher y ganar altura de modo rápido por unas laderas herboseas hasta llegar a un collado donde tras equiparnos con arnés y casco, se comienza a caminar-trepar en busqueda de la piedra empotrada en una chimenea a la izquierda bien visible. Y una vez que se alcanza esa chimenea, está el paso de 10 metros y grado IV, sino se usa la sirga por supuesto. Nosotros decidimos asegurarnos y subir atados para evitar sustos que arruinasen una magnífica jornada. Después de la escalada, subir no más de 5 minutos para conquistar la ansiada cima, y buscar refugio del viento cerca de la misma  para poder almorzar agusto. La bajada la hariamos por la ruta normal, pero una vez bajado hasta el valle y girar a la derecha en dirección a Oza, girariamos a la izquierda en dirección al collado donde nos habriamos equipado durante la subida, para luego enganchar con la senda ya caminada unas horas atrás durante la ascensión.


Y eso es todo amigas y amigos, a continuación las imágenes de la épica!!!


Venga que comience la aventura!!!!

lunes, 19 de septiembre de 2016

CIMAS POR LA FIBROSIS QUÍSTICA- DEL ORHI A LA MESA DE LOS TRES REYES (49 KM, 3200 metros desnivel+)

El pasado sábado 3 de septiembre, tuvo lugar el reto solidario “cimas por la fibrosis quística”, que consistía en unir los dos montes más representativos de Navarra, el Orhi, primer dos mil occidental con 2019 metros de altitud, y la Mesa de los Tres Reyes, la punta más alta de Navarra con 2446 metros. En total, las cifras eran 49 kilómetros y 3200 metros de desnivel positivo acumulado.

El objetivo principal, a parte del reto deportivo en sí mismo, era el de recaudar dinero para la Asociación de la fibrosis quística de Navarra, a la cual pertenecen algunos miembros de la Montañeras de Artieda, y fue de hecho, a una de ellas, a quién se le ocurrió esta magnífica idea, y quién la propuso y promovió hasta conseguir engañar a varias montañeras más para apuntarse al reto deportivo.

Con respecto al tema económico, simplemente decir que estamos muy agradecidos a quienes hicieron de modo altruista cualquier donación, demostrando que aún en tiempos de vacas flacas, la solidaridad y empatía aflora entre las personas.

Y entrando más en materia montañera, la aventura comenzó a las 6 de la mañana para Palacin y Kike, quienes decidieron intentar realizar todo el evento de comienzo a fin, para acompañarles en los últimos 20 km los jóvenes Alex y Javi, el artificie de la locura Isra, y el único navarro de pura cepa Laspidea. Eso sí, en la cima de la Mesa de los Tres Reyes les estarían esperando los mejores utilleros ever Paco, Carlos, Bea y Patxi, éste último miembro de la asociación también.

Todavía de noche, los primero 4 km eran de bajada por una pista forestal (aunque primero de todo hiciéramos un km de más pues nos equivocamos de pista nada más salir del coche… pero oye, era para calentar hahaha) hasta coger un desvío y acometer así la primera ascensión larga del día, 5 km y 1000 metros positivos hasta alcanzar la primera de nuestras cimas, el Orhi, en donde nos esperaba Isra que había subido por la ruta normal para esperarnos y echar unas instantáneas y ponerse romántico perdido, pues las vistas del amanecer iluminando el pirineo realmente conmovían el corazón. Así pues, y tras bajar 2-3 kms, llegábamos al primero avituallamiento en apenas dos horas.

La siguiente zona a recorrer hasta el próximo “punto de control”, era la zona desconocida, pues ninguno de los dos había estado antes por allí, y vienen a ser 17 km y otros 1000 positivos acumulados que unen el puerto de Larrau con el Refugio de Belagua, corriendo-andando justo por la frontera disfrutando de un precioso paisaje entre Francia y Navarra, ganadería, y algún que otro sube-baja realmente jodidos. Como anécdota, decir que andábamos tan “sobrados” que decidimos seguir las indicaciones de una gentil pastora que nos invitó a salir de la GR12 para sin darnos cuenta ascender una tercera cima, el Otxogorrigaña, que con sus 1920 metros ofrecía, siendo sinceros, unas vistas realmente bonitas, aunque posteriormente tuviéramos que bajar por una rampa para volver al camino realmente “bonita” también.

Y tras 5h 30min, empezaríamos la última parte de nuestro reto ya acompañados por el resto de aventureros que nos esperaban en el refugio de belagua para realizar los últimos 20 kms y 1200 metros positivos que aún quedaban por delante.

Y que mala pata tienen algunos, no?? Pues a los 50 metros de empezar Laspi se torció el tobillo, y aunque no le impidió continuar, estamos muy seguros que recordará for ever su descenso desde la cima de la Mesa hasta el refugio de Linza, lugar donde acababa el reto.

A parte de eso, reseñar que los primeros 5-6 kilometros se hicieron realmente duros, pues el calor y la humedad eran considerables ya que se va por una zona de bosque, que no ves la cima, y tampoco de fácil caminar, así pues, hubo que tomárselos con relativa calma hasta salir por encima de los 2000 metros de altitud, donde ya se deja el bosque y se ve la segunda y última cima del reto, lo cual motiva y anima bastante, dicho sea de paso. Así pues, y tras 8 horas desde el comienzo, logramos subir a lo más alto de la aventura, animados siempre por nuestro utileros que ya esperaban con mucha energía para darnos, a modo de un buen almuerzo preparado, abrazos, besos, morreos, collejas y demás gestos afectivos que se los amigos se dan.

Y aunque parezca que ya estaba todo hecho y derecho y finiquitado y prau, nein!!!! Pues quedaban aún 8 km de bajada, primero técnica y luego más corredera, desde la cima hasta el refugio de Linza donde esperaban más familiares con sandía fresca y demás cosicas ricas.

Finalmente, tras poco más de 10 horas, conseguimos acabar la magnífica aventura muy contentos por una excelente jornada deportiva, y sobretodo, montañera, rodeado de amigos y amigas, dando paso a un recuerdo que a buen seguro será inolvidable por lo que significa, ya que no corríamos para nosotras solamente, corríamos para algo más grande, ayudar en la medida de lo posible a las personas afectadas por la fibrosis quística, porque mientras Tu respiras sin pensar...Yo solo pienso en respirar.


Y a continuación, algunas fotos de la aventurilla super chachi piruli!!


Foto inicio reto!!!

viernes, 4 de septiembre de 2015

GRAN TRAIL ANETO-POSETS

MARATÓN DE LAS TUCAS 42 KM 2500 M +

El pasado sábado 25 de Julio, se celebró en Benasque la maratón de las tucas, una de las carreras que conforman el Gran Trail Aneto-Posets transcurrido durante todo el último fin de semana de Julio.

Desde hace algunos años que he realizado montaña, ya sea andando, escalando, y más tarde corriendo. En esta última modalidad, hace dos años probé la competición en la carrera O Viento Rondador, de Boltaña, una de 25 km preciosa y muy recomendable. al año siguiente otra pequeña inmersión en la competición en Riglos, otra media maratón de un recorrido precioso por los Mallos de Riglos. Y con este "amplio historial", llegué al 2015 en la que me propuse nuevos objetivos personales como volar, aprender inglés, afeitarme más a menudo, comer más cerdo para empuja al sector, y algunos retos deportivos para los cuales no estaba, ni estoy,  preparado. Mencionar que de todas las propuestas, solo he cumplido la que a continuación escribiré...

Así pues, y sin saber aún que iba a correr a ciencia cierta, en enero empecé a entrenar de forma sería y organizada, gracias a Nestor Arilla, magnífico entrenador sin el cual no habría podido realizar lo que empezó como un sueño, y acabó siendo realidad.

Al final, estudiando carreras en el calendario, vi una que ya me sonaba bastante, la maratón de las tucas, y decidí probarla. Era lo que quería, nueva distancia (nunca había hecho mas de 25 kms), más desnivel positivo acumulado, más tiempo corriendo (mi limite estaba en 3h 15 min), y sobre todo, alta montaña, que es lo que me gusta, y esta maratón contenía todos esos ingredientes que me motivaron desde el inicio  a entrenar lo mejor posible para poder hacerla.

Así pues, desde febrero hasta la carrera, duras sesiones de series, cambios de ritmo, distancia, algo de gym, montañas, bici, escalada, fiestas, sexo, cero drogas (salvo patxarán) y sacrificio, disciplina, y lo más importante de todo, placer, diversión, disfrute, y motivación por lo que haces, y es que, si no disfrutas del camino, nunca llegarás a tu meta.

De este modo, el simple hecho de estar en la línea de salida era especial, ya que suponía el inicio del fin, que tras un largo camino me llevó a tan solo 42 kms de mi objetivo, 42 kms para sufrir mucho, pero para disfrutar aún más.

Llegó el gran fin de semana, y unos cuantos amigos y familiares fuimos a un camping cerca de Benasque para disfrutar de las carreras (yo hacía la maratón, y Kike, Oscar, Laspi e Isra la vuelta al molino de 9 km), el ambiente, la compañía de la amistad, la paella, y barrabés (publicidad grauita). En este párrafo me gustaría pararme un momento para agradecer, y es que si face to face puedo ser algo seco y frío, no reflejando lo que siento, escribiendo me suelto más, y así aprovecho para agradecer a todos los que vinisteis las apuestas que realizasteis acerca del tiempo que me costaría acabarla hahhaa que por cierto, sin saber vuestros datos os gané!!!!  En serio, fue muy motivante el veros en carrera, y es que tanto los que subisteis al refugio en el km 25, como luego los que estabais en el km 32, me animasteis mucho y fueron grandes dosis de fuerza las que me disteis para seguir continuando y solo querer llegar a la meta sabiendo que estaríais allí para celebrar tal fantástica experiencia. GRACIAS MUCHAS!!!

En cuanto a como fue la carrera, la verdad que espectacular. No pude dormir mucho el día anterior, pero las sensaciones eran buenas al principio, a pesar de que tenía miedo de mi tobillo con esguince que me daba de vez en cuando pequeñas molestias entrenando. Empezamos a correr para mi gusto un poco tarde, a las 9 de la mañana. 1000 personas saliendo de Benasque a ritmo de música, indescriptible la verdad.

Empecé con la idea de ahorrar, de no forzar un poco más de la cuenta, sabedor de que todo iba a ser nuevo (distancia, metros desnivel, tiempo corriendo...), y no sabía como reaccionaría. Así, los primeros kilómetros muy correderos fueron tranquilos, como yo quería, a ritmo bueno y por delante de la carrera. Al principio era pista y senda que permitía correr andar rápido, hasta el km 12-13 donde se llega al refugio de Estós, primero punto de control. Ahora empezaba lo bueno, las el rock, las cuestas, divertidad. A partir del refugio, primero una pequeña bajada y empezar a subir, luego otro llano que te permitía correr, y finalmente del km 16 al 20 la subida pepina hasta alcanzar el collado de la Plana a casi 2800 metros de altura. Durante la subida conocí a Julio, un valenciano muy majo al cual quiero saludar desde tierras pirenaicas.

A pesar de ir ahorrando, llegué al collado ya algo fatigado de cuadriceps, sintiéndolos como quién dice. De aquí en adelante tocaba bajar, pero amigos y amigas que queráis correr esta maratón, no es oro todo lo que reluce, pues se trataba de una bajada de 5 km hasta el siguiente punto de control en el refugio de Ángel Orús donde primero se iba por zona muy técnica de bloques de piedras y tramos de hierba, más dos pequeñas subidas que se hacen duras para las piernas, total, tramo que parecía fácil acabó suponiendo un duro estrés mental hasta llegar al refugio. Aquí, que alegría que me paro a mear antes de llegar y una voz empieza a gritar "vamos Sergio, vamos", miro, y era la corta meadas Mirta, Total, me guardo la colica y decido parar más adelante ya que las 50 personas del refugio me estaban ya mirando y me cortaron profundamente. De todos modos, como dirían en otras tierras, QUE BUENO QUE VINISTEIS!!, Kike Oscar y Mirta allí estaban, haciéndome de utilleros, como si fuera todo un profesional. Aprovecho a estirar unos minutos, a quitar peso de la mochila innecesario, y darles los bastones que tanto mal me están dando. Me comentan que voy muy bien, y es que llevo poco más de 4 h de carrera, y entre los 100 primeros!!! awesome, incredible, amazing, hot... De este modo, entre la inyección de motivación por verlos allí, y los comentarios del ritmo que llevo, me ultra motivo y salgo rápido del refugio.

Del refugio al siguiente punto de control en el km 32 hay 7 km y casi 1000 metros de desnivel negativos. Empiezo a bajar despacio, además Kike y Oscar me acompañan durante unos 5 km. Algo que me ayuda mucho pues hablo con ellos y me distraigo bastante, haciendo pasar los km más rápidos. La primera parte de la bajada es por senda técnica, No llevo buen ritmo, pero mis piernas ya flaquean y soy consciente de lo que queda aún, casi 15 kms y más metros de desnivel. La bajada acaba por una pista en la cual no sé aún porque decido lanzarme, y mucho, corriendo a 4 minutos el km durante varios kms, pasando corredores y sintiéndome relativamente bien, luego lo pagaría... Es aquí donde sucede lo mejor de todo en menos de 500 metros, primero, y cuando más rapido bajo, me tropiezo de forma tonta y me doy la hostia buena, menos mal que me caigo pero ágil de mi doy una voltereta y me vuelto a levantar tal cual, resultado rasguños en la mani y en el culo. Pero sigo vivo y en carrera. Y al poco, sigo por la pisto detrás de otro corredor cuando cruzamos un desvió pero no giramos, y tras 500 metros empezamos a oir gritos de una corredora, muy simpática ella, que nos avisa que vamos mal... Menos mal, así, nos damos la vuelta y volvemos hacía el buen camino. Ahora es cuando tras la hostia, y ese susto de casi perderme, mi cuerpo se viene abajo, las piernas empiezan a decir déjame en paz, y es mi cabeza la que me ayuda a tirar, pensando que solo quedan dos kms hasta el próximo avituallamiento, y allí podría parar y descansar mejor, y con un poco de suerte, igual hasta estaban el resto de gente animándome. Pues nada, toca sufrir mucho, pero al final alcanzo el km 32, y para mi buena sorpresa, allí están el resto de la pandi!!! así, me siento, me quito las zapas, estiro un poco, bebo, Acher me da golosinas, Laspi me estira un calambre, y me comentan que llevo en torno a las 5h 30min. Mi cabeza empieza a despertar, me quedan 10 kms, y 400 metros de subir y bajar. Echo cuantas y mi digo, joder si puedes bajar de las 6h 30 min primo!!!!

Motivado a mil, decido seguir la marcha, pero al medio km de salir, vuelta a la realidad, no puedo ni correr, parezco un pingüino andando de forma extraña para evitar los calambres, me cuesta avanzar, y aun no había ni empezado la subida final. Para más mal, me pasan algunos corredores... Me auto tranquilizo, olvido la meta y bajar de las 6h 30min, y empiezo a caminar tranquilo pensando solo en acabar. Así, piano piano avanzo, evitando los calambres, que van y vienen, hasta llegar al km 37, final de la última subida. Ya solo queda bajar y todo habrá acabado. Empiezo el descenso y e vuelvo a motivar, las piernas parece que han mejorado, cojo velocidad y confianza, paso a algunos, y de nuevo retomo la idea de las 6h 30 min. Pero de nuevo, al poco la realidad se afana en demostrarme lo jodido que voy. Nuevos calambres, y ya desisto, solo quiero llegar y sentarme. Así, continuo bajando no como quisiera, pero avanzo, solo, mejor que mal acompañado hehe, y llego al pueblo de Benasque, me queda 1 km, y casi he llegado a las 6h 30min de carrera. Hago el ultimo esfuerzo, corro por las calles jodido, dando pena a los que allí aniiman, que son mucho, trato de sonreirles pero sigo de luto físico. Llego a la última recta, ambiente espectacular, todos aplauden busco con la mirada a mis grupis, obviamente no las hay... pero ya está alli, la línea de meta, hacia la cual avanzo al trote y olvidado por completo del tiempo, ya no importa, que más da, solo son fucking minutos, el tiempo es relativo, pero las emociones no, esas se viven, se sienten, se disfrutan, y se almacenan para el recuerdo.

Al final, consigo cruzar esa línea, que ponía punto y final a muchos meses de entrenamiento bajo la lluvia, el sol, el granizo y el viento (todo en el mismo día) de Irlanda, días soñando con el momento de la carrera, días de montaña en familia y alone, solo, esguince... Me cualgan una medalla di finisher, la miro y la toco para saber que es real, y ando los 100 metros como puedo de alfombra roja que me separan de todos y todas las que han venido. Algunas están hasta más contentos que yo hehehe, que gusto. Un abrazo bien sudado para cada uno de ellos y a reponer energia, con agua y una ensalada de pasta. No sé ni el tiempo ni la posición. Al final me lo dice, 74 de 1000 y 6h 32 min, ME CAGO EN TOOOOO!!!!!!  por dos minutos hahahhaa, pero sería la anécdota.

Y nada, tras este pequeño relato sobre un sueño hecho realidad, dejo las fotos del fantastico fin de semana.

ALE, LAS FOTOS!!!


Ecco là, todo el material para la carrera, geles y barritas al final no llevé ni la mitad...

jueves, 27 de agosto de 2015

PETRECHEMA (2370 MTS)

- Fecha: 8/22/2015
- Tiempo total: 3h 45min
- Desnivel positivo acumulado: 1062 mts
- Distancia: 13km

Con muchas dudas de que el tiempo nos dejara disfrutar de un fin de semana más del pirineo a pocas semanas del otoño, nos enfrascamos en una nueva aventura. La noche anterior aún dudábamos de cuál sería el reto para el día siguiente, pero como siempre es mejor prevenir que curar, optamos por un mítico, uno que no debe faltar en el historial de aquel que se quiera considerar un buen montañero, uno que brinde unas gloriosas vistas yyy…. Bueno, dejémonos de agasajos, uno con huída rápida por si la lluvia y el frío decidían embestirnos.

Como no podía faltar, nuestro Serpa culo inquieto encabezaba la excursión guiándonos hasta su ya conocido Pico Petrechema. Pero parecía que la sesión empezaba algo torcida, cuando trascurridos ya unos kilómetros desde la villa de Artieda descubrimos que íbamos bastante justos de gasolina (tranquilos, como todo cuento infantil, nuestra historia también tuvo un final feliz y conseguimos repostar no sin antes catar la sensación de comenzar la reserva. Eeeehhh!!! pero pedazo de coche, que estabilidad, que interior más bien diseñado, que bien cuidado… Vamos que si estáis interesados se vende; BUENO, BONITO Y BARATO!!!). Pero como no hay mal que por bien no venga, la nueva ruta de bajada en busca de una gasolinera confirmó la sospecha de nuestro navarrico que seguro de sí mismo sabía que la ruta que pasaba por su pueblo era más rápida “si le pisas un poco más al coche”.

No muy temprano hacíamos la foto inicial en el refugio de Linza, que daba el pistoletazo de salida a los 4 intrépidos montañeros; Bea, Laspi, Mirta (la mejor escritora) y Sergio, sin olvidarnos de su fiel servidor Lur. Parece que los primeros metros de desnivel picaron más a unos que a otros, pero claro, las noches de lujuria y descontrol se pagan… Suerte que lo de ser fibros@ se lleva en los genes Palacín y que Laspi contaba con un duro entrenamiento pues desde pequeñito había soñado con participar en la carrera Aneto-posets (como veréis en esa camiseta que luce así de bien en las fotos, marcando tendencia para este otoño-invierno), y como no Mirta que ya ni siente ni padece.

Nuestro objetivo era claro: patear el récord de las anteriores montañeras de Artieda que habían realizado la ascensión en 2 horas y 40 minutos. Muchas fueron las tentaciones; baños rápidos por parte del can que no dudó en literalmente tumbarse en el rio y sacudirse al lado de unas mujeres para mostrar su bella melena, ovejas y cabras cuyo rebaño fue reorganizado por Lur (naaaa, unos días más y se saca el máster de perro pastor), picos y más picos que el pesado de Sergio señala y repite para que los novatillos nos los aprendamos, cortavientos que sobraban y que luego nos volvimos a poner, alguna que otra meadilla y flatulencias que una más que otros se tuvo que tragar, alguna distraída como Lur por los animalitos… (Bua, si es que nos distraemos con una mosca!!!. Bueno, con una mosca no, pero con las abejas si!)

Total, que en menos de dos horas (como no, Sergio paró el crono en 1 h 40 minutos) estábamos pasando un agradable fresco en la cima, naaada, con una ligera brisa marina para que Bea y Mirta pudieran lucir su nuevo bronceado. Cómo no, nuestro serpa preocupado por nuestra incultura, no dudó en señalarnos fugazmente los picos colosales y desafiantes que ante nosotros posaban; Acherito, La Mesa de los Tres Reyes, Las Agujas de Ansabere (a ver si te las aprendes Mir que te he hablado muchas veces de ellas) y más que ahora no recuerdo jajaajajaja.

Pero bueno, el día estaba turbio, así que rápidamente bajamos a un collado para recargar pilas con el embutido de primerísima categoría que llevábamos mientras Lur bebía agua en su práctico bebedero de trail runner porque la boñiga que un rato antes se había comido el figura se le estaba haciendo bola.

La excursión acabó sobre las 14:20 sin un atisbo de lluvia que por lo que podíamos ver a nuestro alrededor habría complicado cualquier otro pico. Así que gran apuesta la nuestra!!
Y ahora, las nada desdeñables fotos que atestiguan nuestra hazaña…




Foto de inicio en el refugio de Linza.

jueves, 9 de julio de 2015

ACHAR DE FORCA (2310 mts) Y PUNTA RINCÓN DE ALANO (2357 mts)


Tiempo de subida: 2h 30min
Tiempo de bajada: 1h 50min
Distancia: 12km
Altitud mínima: 1274m
Altitud máxima: 2357m
Desnivel: 1223m positivos
Fecha: 20/6/2015

BUENO BUENO BUENO YA ESTÁ AQUÍ, SÍ, POR FIN LLEGÓ, TRAS 4 MESES DE LARGA ESPERA, TRAS MUCHA PACIENCIA, TRAS MUCHA ENVIDIA ACUMULADA DE VER A MIS COMPAÑERAS MONTAÑERAS ASCENDIENDO CUEVA HELADA DE LOS LECHERINES, PEÑA OROEL, Y OTRAS POCAS AVENTURILLAS, VUELVO A OLER LA HIERBA DEL PIRINEO, A RESPIRAR AIRE POR ENCIMA DE LOS 2000 METROS, ECHAR JAJOTAS CON LA COMPAÑÍA, PERDIDAS POR LAS SENDAS Y ADQUIRIR COLOR ROJO CANGREJO EN AUSENCIA DE CREMA DE PROTECCIÓN SOLAR…

¿Nombre de la ascensión? Al título me remito, para más datos técnicos de la misma, leer again (otra vez) el inicio de la crónica, para más información, podéis buscar en otros blogs mucho más definidos en cuanto a parámetros técnicos se refiere, por ejemplo.

Los componentes de la excursión expongo a continuación. Oscar Ara ehhhh!!!! Oscar Laspidea ehhhh!!! Yaira Ara recién llegada de la France ehhhhh!!!! Sergio Palacin quasi recién llegado de la Ireland ehhhh!!! Lur e Iru animales que satisfacen nuestras carencias afectivas ehhhh!!! Y la NOVATA BEATRIZ EHHHHH!!!!!

La familia, the family, empezó relativamente pronto la jornada montañera, que tras la degustación de un exquisito café recién hecho, se acercó con los coches hasta el parking de Taxeras, por una pista que sale junto al camping de Zuriza, Ansó.

La ascensión en su mayor parte no era nueva para la mayoría de las montañeras, ya que sube por una senda bien marcada hasta alcanzar el paso del Achar de Alano., compartiendo la misma ruta que en el pasado nos llevó al Achar de Alano.

Una vez alcanzado el paso, con unas primeras rampas que nos sorprenden gratamente a las ya viejas montañeras pues la novata no ofrece síntomas de flaqueza, decidimos parar unos segundos a que los perros se empapucen en el pequeño riachuelo que corre justo por el paso ascendido.

Después giramos a nuestra izquierda para encarar el tramo “final” de nuestra excursión, que recorre el fondo del valle flanqueado a su izquierda por la Sierra de los Alanos, y a su derecha por Peña Forca, hasta alcanzar el fondo del mismo.

Vamos bien de ritmo, pero no paramos a tomar el sol puesto que tenemos prometida una paella y marisco en Artieda!!!

Proseguimos hacia nuestra izquierda para por fin coronar la primera de nuestras cimas, ACHAR DE FORCA, LA PRIMERA DE NUESTRA MEJOR NOVATA (no se nota que es hermana, no?) QUE CON BUENA NOTA SUPERA LA PRUEBA!!!

Tras unas pocas fotos de rigor, proseguimos dirección nuestro objetivo principal del día, al cual después de unos pocos minutos conseguimos llegar a PUNTA DEL RINCÓN DE ALANO!!!. Ahora sí, se desató la alegría, alcanzamos nivel felicidad máxima, nos abrazamos, reímos, lloramos, besamos (en plan familiar no incestosa) y discutimos sobre cuándo y cómo almorzar, hecho que se produjo metros más debajo de la cima.

Tras le reposición de energía, iniciamos al descenso hacia la aventura, pues no deshacemos el camino hecho, y bajamos cresteando un poco por la sierra hasta llegar a una pedreguera por la que nos tiramos locamente y sin prudencia para de nuevo llegar al fondo del valle.

Cuando todo iba sobre ruedas –eran botas pero no quiero joder la frasecita- sucedió la desgracia. Iru, nuestro pequeño y ciego can metió la pata, literalmente, en un agujero, acontecimiento que lo arrojó al interior de la mochila durante un rato pues no era posible su autosoporte sobre las 4 extremidades. Pero tranquilos y tranquilas, todo quedó en un sustillo, ya que de nuevo volvió a andar cual cojo al que Jesús nuestro todo poderoso dijo,”LEVANTATE Y ANDA, HIJO”. Que conste, que hace años abandoné la fe, y de allí la segura equivocación en los matices de la escena profética.

Bueno ueno eno no o, al final, logramos alcanzar los coches super happy every body, y sin perder más tiempo emprendimos el camino de vuelta sabedores del marisco y paella que nos esperaba, GRACIAS KIKE!!!! (Soltero, cocinero, de hombre croqueta a hombre tableta, Kanguneta del amor, montañero no, montañes, y otros tantos que lo hacen ummmmmmmm).


Ale, a continuación lo mejor, las fotos de la aventurilla con sus comentarios correspondientes.


Uohhhhh lindo gatito, a no, que es un Lur!!!

lunes, 15 de diciembre de 2014

MIDI D´OSSAU (2884 mts)


La excursiones estivales llegan a su fin, y no hay mejor manera que despedirse con un mítico del pirineo, el Midi d’Ossau. Esta montaña ya ascendida por unos cuantos… nunca mejor dicho, montañeros de Artieda nos llamaba de nuevo, esta vez con unas muy mejores condiciones climáticas que la anterior vez. Los aventureros que nos lanzamos en esta hazaña fuimos Sergio Palacin, Mirta, Oscar “Laspi” y Oscar Ara. Parecíamos unos sherpas que arrastran a su cliente, en este caso Mirta, por ser la única nueva en esta montaña.

Madrugando, como empiezan todas las excursiones, vivimos cerca de la montaña, pero aun así hay que madrugar y más en otoño cuando las horas de sol no son todas las que querríamos, nos dirigimos hacia el Portalet y a escasos 5 km de la frontera dentro de Francia comenzó la aventura. Tras los estiramientos, no para calentar sino para desentumecer los músculos después del viaje comenzamos a andar por una senda trillada que discurre por una ladera de hierba dirección al refugio de Pombie. En estos primeros metros empezamos a entrar en calor que nos invita a quitarnos ropa, no solo hacemos paradas técnicas para ello, algún compañero tiene que hacer otro tipo de parada técnica… (Consejo: salir de casa con todas las necesidades hechas).

Tras la primera rampa que a Mirta se le hace un paseo de dominguera, llegamos al collado de Pombie y llaneando alcanzamos el refugio, desde donde se contempla la gran mole de piedra que es el Midi d’Ossau. Un sitio muy romántico. El siguiente tramo que nos queda es una senda que discurre entre una caos de piedras, muy marcada por la cantidad de personas que circulan por esa zona. Es en el collado de Suzon donde empieza a empinarse la cuesta antes de llegar el tramo de las chimeneas. Una vez debajo de ellas nos vestimos con los cascos (Nota importante: siempre llevar casco en el Midi) y el arnés, comenzamos con las ascensiones de las chimeneas, ante la inseguridad que le da la verticalidad a algún integrante, lanzamos la cuerda y asegurando desde arriba subimos todos. Así todas las chimeneas, aunque en la última nos desviamos un poco, tomamos otro acceso por un camino medio señalizado con hitos por la izquierda de la 3ª chimenea. Superadas las chimeneas seguimos ascendiendo paso a paso, china chana por la última parte de la subida, que se hace larga, esta vez visualizando todo lo que nos rodea a nuestro alrededor, llegando a ver los pitones que tiene el pico antes de su cima. En el último tramo, algo expuesto, Mirta no se siente segura de continuar, así que el resto subimos hasta la cima para hacernos las fotos de rigor y volver hasta donde esta nuestra compañera y almorzar todas juntas.

Y es cuando sin terminar de contemplar todas las vistas aparece Mirta en la cima, entre dos HOMBRETONES, segura entre ellos, dejándonos con la boca abierta pensando que con nosotros no se fía. (Que mala imagen tienen de nosotros… Sergio-pienso).

Quitando estos pensamientos, cogemos la comida y almorzamos ente la multitud que hay en la cima. Sin perder “mucho” tiempo (nuestros almuerzos si algo tienen aparte de mucha comida, es tiempo para poder comernos toda esa comida) emprendemos la bajada. Ningún problema hasta las chimeneas, esta vez nos adelantamos Laspi y yo hasta la cruz que marca la chimenea más alta, esta vez vamos por el camino bueno. Esperamos a que lleguen nuestros compañeros y a que termine de bajar otra cordada la chimenea para montar el rapel. Este tramo (las chimeneas) se hace lento ya que se forman atascos en los rapeles. Bajada esta chimenea, continuamos a la siguiente, donde nos juntamos con los colegas de Mirta, y decidimos compartir cuerda en los rapeles que nos quedan para acelerar la bajada. Tras el último rapel, el dueto de Sergio y Mirta se adelantan en la bajada, mientras Laspi y yo nos quedamos últimos en descender el rápel, para recoger la cuerda y proseguir con la marcha. El tramo hasta el refugio lo realizamos practicando Trail Running, habitual ya casi en todos nuestros descensos. Y una vez reunidos comenzamos la parte final, que aunque parezca que ya estamos abajo, se hace más largo de lo que parece. Esta vez llegamos al coche tras 10 horas de marcha, casi anocheciendo, pero aun viendo el terreno por el que caminamos.
Y a continuación, lo mejor de toda la crónica, las fotos!!


Esta vez no hicimos foto de inicio, así que pasamos directamente a las primeras rampas que te hacen sudar la gota mañanera.


Ese geta!!! oe!!!

martes, 8 de julio de 2014

PEÑA MONTAÑESA (2291 mts)




-            -  Fecha: 29/06/2014
-            - Hora de salida: 7:53 h
-          - Cima: 10:00 h
-          - Salida cima: 10:21 h
-          - Tiempo almuerzo: 11:05/11:32 h
-          - Llegada al coche: 12:49 h
-          - Desnivel positivo: 1380 mts aproximadamente

Por fin!! Tras mucho decirnos a nosotras mismas “tenemos que subir Peña Montañesa, un símbolo de nuestro País llamado Aragón, un icono de las montañas, que cantamos al son de la música de la ronda de Boltaña, y como buenas aragonesas y montañeras, tenemos la obligación moral de tocar el cielo desde su punto más alto”. Pues ese momento ya llegó, hace unas dos semanas una nutrida cuadrilla de chovenes d´Artieda pasamos el fin de semana en un Camping cercano a Ainsa, y como no podía ser menos, las montañeras nos decidimos a subir Peña Montañesa, mientras que las domingueras se iban de paseo al cañón de Añisclo.

La expedición estaba formada por los ya veteranos y curtidos en la batalla de la senda: Laspidea, Palacin, Victor y Lur lur lur. Al mismo tiempo que otras tres integrantes  se desvirgaban en la misma, cuyos nombre son Raul Ramon o niño nepali (“EHHHH!!!!”), Armando “(EHHH!!!”) y Mirta (“EHHHH!”)

Así, el sábado a la mañana salimos temprano del camping (alguno con resaca) dirección Oncis. Tras pasar este pueblo, cogimos la carretera que va dirección Monasterio de San Beturián, y a menos de un km de llegar a éste, dejamos los coches en una explanada. Tras prepararnos, repartir el peso en las mochilas, las botellas de agua, el chorizo, longaniza, jamón, fuet, queso, pan y un gel, comenzamos la ascensión a la hora señalada arriba de esta crónica.

Como curiosidad, quiero contar la astucia, o también pena infundada por las condiciones físicas de algunos de las integrantes, una pequeña anécdota. No voy a decir los nombres por mantener a salvo la integridad de dichas personas, pero todas sabemos que Frodo y Sam lo pasaron mal durante el viaje del anillo, de igual modo que Raul y Armando llegaron los últimos a la cima. Pues bien, se organizaron de tal modo que no llevaron ninguna mochila, y encima, fueron los que más agua bebieron, aunque también eran los que más cerveza estaban sudando.

La primera parte de la excursión es llevadera, se asciende por  una zona de bosque, hasta llegar  a la primera rampa entretenida para algunas, jodida para otras. Con la paciencia de quién sabe guardar energías para lo que queda de viaje,  subimos contemplando las maravillosas paredes que enfrente nuestra tenemos.

Avanzamos  hacia nuestra meta mientras charramos aragonés, aprendiendo expresiones muy necesarias como “fica-me-la” (u algo así), y asinas continuamos con la ascensión hasta llegar a la última rampa de todas, insisto, para algunas la más divertida, para otras la más jodida. Un primer tramo de predeguera, y luego a tirar de pierna para conseguir alcanzar la cima de Peña Montañesa (2291 mts).

En poco menos de dos horas, todas y Lur lur lur conseguimos tocar la punta de la más alta piedra, del más alto hito, que indica la altura máxima, y por consiguiente, la cima de un deseo.

Las vistas merecen el sudau de la camiseta de Armando, el temblar de las garrillas de Raul, el dolor de rodilla de Betur, el ritmo constante y sonante de Laspi y los sollozos de alegría de Mirta (es mentira pero había que poner algo).

Una pena no poder degustar los productos típicos de la matacía en la cima, y tener que empezar a bajar pronto debido al fuerte viento que allí arriba pegaba. Hecho éste, que produjo en Frodo, niño nepalí, o Raul Ramón una profunda tristeza que lo llevó a anunciar que no se lo había pasado muy teta durante la jornada montañera, aunque todas sabemos que  en realidad eran delirios por la falta de aclimatación.

Poco a poco, o corriendo, todas vamos bajando hasta alcanzar una explanada a mitad de camino donde sí le damos jaque a los embutidos, y la vida parece de otro color. Además, Betur enloqueció tras dar con unos musardinos, una especie de bonguis, pero sin lo divertido de lo alucinógeno.

Y tras remojar el estómago con grasa porcina en forma de los ya mencionados alimentos, continuamos nuestra marcha hasta llegar al final del camino, es decir, el coche. La bajada se ha hecho algo más larga de lo esperado, pero como todo en la vida, sarna con gusto no pica, o sino que se lo pregunten a la rodilla de Betur.

Con esto y algunas fotos, esperamos representar lo que fue una gran jornada montañera-aragonesa.


Buen día Betur!!!!

sábado, 3 de noviembre de 2012

MIDI D´OSSAU (2.884 m)


Hace cuanto tiempo que deseaba escribir esta crónica. Que llegara la hora en la que sentase a recuperar momentos e imágenes que plasmar para dejar constancia de tal aventura. Que mirar al Pirineo y poder decir: ese colosal ya ha sucumbido a nuestras ganas de subirlo. Que narrar experiencias sobre montes y entre ellas se encuentren aquellas de cuando subimos el Midi d´Ossau. En definitiva, ver que cumplido el sueño que desde hace algunos años yacía en nuestra mente.

Este sueño hecho realidad que os cuento aconteció el pasado domingo 07/10/2012, que tras haberlo fijado en nuestras retinas como un objetivo a realizar desde hace algún tiempo, han tenido que pasar mientras tanto otras muchas salidas a la montaña, para al fin ponernos de acuerdo una cuadrilla elegante en cuanto a número y belleza se refiere, para decidirnos una seman antes a realizar dicha ascensión.

No se trata de un monte más, de una cima cualquiera a la que ascender. Los por qués de dichos halagos hacia tal montaña son comprendidos y compartidos por la mayoría de los aficionados al montañismo, ya se trate de domingueros o montañeros.

El pico, sin alcanzar los 3.000 metros de altitud por apenas 100, no tiene nada que envidiar ni cuantitativamente ni cualitativamente a esa categoría de los más altos de los Pirineos.


Localizado en el Valle francés d´Ossau, pasado el puerto de Portalet, se eleva 2.884 metros por encima del nivel del mar. Caracterizado por su arriesgado perfil y constituido por sus rotundas y amenazadoras paredes, hace el delirio de excursionistas y escaladores. Además, se trata de una pieza principal de todo el paisaje que conglomera el Pirineo occidental, siendo visto desde la mayoría de las cimas que lo rodean, como pueden ser la Mesa de los Tres Reyes, Anayet, Bisaurín, Collarada o el Vignemale.

Dejando ya un poco de lado las presentaciones y descripciones de rigor, es hora de entrar en materia y pasar a contar la jornada para dejar un buen sabor de boca a todxs nuestrxs lectorxs.

Como decía con anterioridad, una numerosa cuadrilla compuesta nada más y nada menos que por doce personas (creo recordar que es la primera aventura a la que acudimos dicha cantidad) nos calzamos las botas para en un día imborrable en nuestras memorias ascender y descender con éxito, para la mayoría, el pico.

Decir que no fue el mejor día para hacer montañismo, puesto que el tiempo que tuvimos nos respeto poco, haciéndonos pasar frío a la mayoría y no permitiéndonos disfrutar de las vistas del paisaje, en especial las de la cima, ya que la niebla era intensa en la parte superior del pico, y se acompañaba de una ligera lluvia que sin terminar de mojarte, te humedecía cabello, piel y huesos.

Tres coches salimos de Artieda a las 6 de la mañana. En uno iban Israel y Laspidea, que luego en Jaca recogieron a Oscar y Yaiza. En otro iban Victor, Kike, Marisa y Jose (estos dos últimos nuevos en las aventuras de las montañeras). Y en un tercer y último íbamos Sergio, Carlos, Javier Gimenez y su hijo Daniel, que con solo 10 años se enfrentó con valentía a la ascensión (también estos dos últimos son nuevos).

Llegamos al parking pasado el puerto de Portalet, y tras los preparativos y un inesperado encuentro con la gente de Biscarrués que también luchan contra un injusto e innecesario pantano, nos pusimos en marcha a las 8:00 de la mañana a una altitud de 1.710 metros.

La primera parte de la ascensión se realiza por una senda muy marcada debido al flujo continuo de caminantes que lo pisan año tras año. Así, picando de manera continua hacía arriba, la senda te porta hasta el collado de Pombie a 2.100 metros, desde el cual asoman ya las laderas rocosas del Midi, pero con la desgracia de tener la niebla presente en ellas.

Una vez que se alcanza el collado, el camino discurre llaneando ligeramente en descenso hasta alcanzar el refugio de Pombie, a 2.030 metros, junto a un bonito ibón.

Tras descansar un tiempo y reagruparnos todxs de nuevo, continuamos poniendo la vista en el segundo y último Collado de Suzon (2.130 metros), el cual se alcanza sin mucho esfuerzo, por una senda fácil que solo se ve algo complicada en una parte atravesada por rocas de distintos tamaños.

Del collado, al inicio de la roca donde se encuentra ya la primera de las 3 chimeneas que hay que ascender, apenas hay unos metros, terreno que superamos con calma hasta llegar al inicio de la verticalidad, donde de nuevo hacemos un parón para comer un poco, reagruparnos, comentar la jugada y colocarnos el material (muy aconsejable casco y para la bajada arnés y cuerda) para las chimeneas.

 La primera chimenea (2.335 metros) tiene una longitud de unos 10 metros. Se trata de un diedro por el que hay que trepar sin mucha complicación y teniendo en su parte final la mayor complejidad, pero que sin mucho esfuerzo y con la ayuda de un clavo en la roca se supera cómodamente.

Después, proseguimos el camino hacia la derecha, cogiendo más aún la cara norte del Midi, y tras poco tiempo, alcanzamos la siguiente mini aventura.

La segunda de las 3 chimeneas que hay en total alcanza los 2.431 metros y tiene una longitud de unos 20 metros más o menos, siendo la más vertical y complicada de todas. . Hay dos vías de ascensión, un diedro por la izquierda y una zona de rocas por la derecha. Nosotrxs elegimos ésta segunda, ya que nos ofrecía mejores agarres que la otra. Uno por uno la fuimos subiendo, con buen pie y firmeza, para una vez vencida ponernos en marcha hacía la siguiente y última chimenea.

Ésta tercera y última, es sin duda la más fácil de todas, alcanzando los 2.655 metros donde se llega a la cruz del portillon, que indica el final de todas las chimeneas. La subimos sin perder mucho tiempo, y teniendo cuidado con las piedras que se puedan tirar sin ánimo de herir físicamente a los caminantes que se encuentran por debajo nuestra. Más que una chimenea, según mi parecer se trata de una zona de pedreguera en la que solo en su parte final alcanza algo de verticalidad y el uso de las manos se hace casi imprescindible.

Al final de la tercera chimenea, ya nos hemos dividido en 3 grupos, y poco a poco cada uno va continuando la marcha enfrentándose ya a la última parte de la subida, la cual se hace algo larga debido a la escasa visibilidad y al tiempo acumulado de caminar en nuestras piernas.

Así, tras 4 h 30 min el primer grupo (Yaiza, Carlos y Sergio) alcanza la añorada cima del Midi, una pena que el tiempo no acompañe, pero aún con todo satisfechos por el trabajo realizado.

Pasados 15 min, el segundo grupo (Oscar, Victor, Israel y Laspidea) logra alcanzar también con éxito el cenit de la montaña. Es en este momento cuando nos hacemos las fotos de lucha y reivindicación las gentes de Artieda que luchamos contra el recrecimiento de Yesa y las gentes de Biscarrués que hacen lo mismo con el pantano de Biscarrués. Bonito momento el que se da en la cima del monte francés.

Empezamos a almorzar al refugio del viento y la ligera lluvia cuando al poco tiempo se nos unen Javier y su hijo, cansados pero muy contentos también por la hazaña. Se sientan a nuestro lado y aportan con gusto sus bienes más preciados, chorizo y queso casero y de buena calidad, junto al vino rico rico.

Y para finalizar, Kike se nos une tras un tiempo, ya que estaba acompañando a sus familiares, Marisa y Jose, quienes por muy poco no alcanzaron la cima, pero que se quedaron muy satisfechos por toda la jornada. Sin perder tiempo, Kike y Victor comenzaron el descenso para agruparse con sus respectivas madre y padre y consolidar esa relación tan bonita materno-filial/paterno-filial.

Pese al frío, aguantamos 1h 30 min en la cima, ya que se puede acabar el mundo bajo nuestros pies, que mientras quede esa rodaja de salchichón, o ese currusco de pan, nadie se mueve de sus incómodos asientos forjado en roca sólida y fría.


Al final, a las 14:00 h emprendemos todxs el camino de descenso. No hay ninguna complicación hasta llegar a la primera de las chimeneas, donde perdemos bastante tiempo debido a la escasez de ochos y otros materiales. Algunos bajan rapelando, otros destrepando, un temerario a pelo e Israel se sacrifica casi 1 h por el bien del grupo exponiéndose a olas de lluvia y frío para asegurar desde la reunión.

Después viene la segunda de las chimeneas, ya más rápida que la anterior, pues ya hemos entrenado previamente, y a su vez, la más bonita de todas, permitiéndote hacer un rapel rápido y aéreo.


Y finalmente, mientras algunxs pocos van acabando de descender por la segunda, otrxs van a la tercera y última de las chimeneas para ir colocando la cuerda en la reunión e ir bajándola y así evitar las conglomeraciones y los retrasos.

De esta manera, en pequeños grupos nos dirigimos hasta el refugio en el cual hacemos la parada técnica que nos sirve para reagruparnos de nuevo, y poder observar la belleza de la reciente cima ejecutada con éxito como consecuencia del buen tiempo que por unos momentos llega, alejandose las nubes de las paredes negras.


Es tarde ya, y sin más demora, emprendemos el camino definitivo al coche, durante el cual nos alcanza la oscuridad, a algunxs más que a otrxs, para finalizar la excelente jornada a las 20:00 h de la noche, 12 h después del inicio.


A sido un gran día para todxs, y a pesar del cansancio y del dolor de rodillas, satisfechos volvemos para casa, pensando en volver de nuevo, pero asegurándonos previamente de que no habrá la más mínima nube que nos ahogue las vistas en el cielo grisáceo y oscuro que hemos tenido hoy.


Pequeño reportaje fotográfico:

Foto de salida

lunes, 22 de octubre de 2012

PEÑA RUEBA-FERRATA LA MORA 2



Tiempo de subida: 2 h 10 min (1 h 5 min hasta que alcanzamos la base de la vía ferrata)
Tiempo de bajada: 1h 30 min
Tiempo de almuerzo: 40 min
Tiempo total: 4 h 20 min
Desnivel: 550m
Dificultad: Media

El domingo 30 de Septiembre, las increíbles montañeras de Artieda, ahora con la vena ferratera más motivada que la de la alta montaña, se acercaron a las proximidades de Murillo, en la Hoya de Huesca, para proceder con la ejecución de la ferrata la mora, en Peña Rueba. Un increíble macizo que da lugar a unas vistas privilegiadas de los Mayos de Riglos al Este, sobre el río Gallego, y en la dirección contraria encontramos los Mayos de Agüero, no tan famosos como los anteriores pero merecedores de halagos e importancia.

La expedición, numerosa de nuevo, constaba de 8 miembros, los cuales eran: Carlos, Israel, Yaiza, Sergio, Oscar, Victor, Laspidea y Jose Antonio, un nuevo elemento que se inicio en el arte de la ferrata quedándole un gusto más que dulce tras la finalización de la aventura.

El día comenzó como es de costumbre, saliendo unos 15 minutos tarde de la hora fijada el día anterior, así, los 5 que iban desde Artieda cogerían el coche sobre las 8:30 para reunirse con sus compañeros que viajaban desde Zaragoza a Murillo sobre las 9:30 de la mañana.

Tras el alquiler del material necesario, cogimos los coches para recorrer la pista que nos aproxima desde Murillo hasta la zona de la vía ferrata.

Al inicio, íbamos bien abrigados debido al frío que nos hacía pasar el viento, fenómeno que fue cesando con el paso de las horas, dando lugar a un día caluroso en el que la hidratación se hizo esencial.

La primera parte del recorrido se hace a pié, tramo que nos llevo 1 hora y 5 minutos a ritmo fuerte. Se sigue un sendero bien marcado que pasa por la base del inicio de varías vías de escalada en el macizo, donde los escaladores regalan esfuerzos con generosidad y en algún momento nos paramos a mirar como ejecutan los movimientos que los hacen mimetizar con la roca. Luego la senda continúa su camino, picando siempre, hasta llegar a una zona de pedreguera que se sube por la izquierda, ya que el camino está mucho mejor, y no litiga tanto las fuerzas. Así, se alcanza el inicio de la ferrata equipada.

Nos ponemos los arneses, y uno por uno vamos subiendo. El inicio tiene una pared muy bonita, con pocas grapas y alguna cadena, lo que hace que el contacto con la roca sea necesario en muchos momentos. No tiene mucha longitud, pero es aérea y las vistas son muy bonitas. 
 
Al final de la pared, alcanzamos la cima, donde se llega a un cortado que da lugar a un sueño. Los Pirineos regalan toda su belleza, de Oeste a Este, del Bisaurín, la trilogñia del Aspe, el Midi, Peña Oroel, Collarada, los picos de Panticosa… hasta Monte Perdido y demás.

Vivimos un momento de reencuentro con la naturaleza y poniendo próximos objetivos en el calendario, continuamos el camino cresteando hacía el Este hasta llegar a la zona del almuerzo. Aquí, los Mayos de Riglos se hacen incluso pequeños ante nuestros ojos, y el río Gallego desciende bravo y libre tierras abajo, entonces se nos viene una imagen a la cabeza y una idea, no podemos soportar la imagen de ver un futuro donde una presa vaya a inundar ese paraje espectacular.

Mientras almorzamos, hablamos de unas cosas y otras, bebemos un poco de vino, y revivimos esos momentos de disfrutar de la montaña con las amistades y el buen ambiente que se genera.

Pasado el tiempo, y algunos con el buche lleno pero pensando en la comida ya, nos preparamos de nuevo para comenzar la bajada.

Comenzamos el descenso, donde el uso de las cadenas y el disipador se hacen indispensables en algunos momentos. En éste, hacemos un paréntesis para subir de nuevo un poco un muro, y que sin perder mucho tiempo volvemos de nuevo a bajar. De camino, volvemos a observar las muchas cordadas que dominan la roca en frente de nosotros, y algunos pensamos en volver algún día para ser nosotros quienes las conquistemos con nuestras manos y pies.

Poco a poco continuamos bajando hasta alcanzar de nuevo los coches. Ya es tarde pero ha merecido la pena. De nuevo otro gran día de montaña!!!!

A continuación, las pruebas de nuestra aventura.


Pues parece que hace frío, no?

martes, 4 de septiembre de 2012

PETRAFICHA (2118m)



Once fuimos  nada más y nada menos los integrantes de la última excursión a los colosos Pirineos el sábado 25 de agosto. Un gran grupo de montañeras entre las que se encontraban muchas de las habituales, y a las que acompañaba alguna cara nueva. Al igual que en la pasada, esta jornada también hubo quien se inició en el montañismo, prueba inequívoca de la pasión que despierta entre las montañeras de Artieda los Pirineos y que poco a poco hace que sean más las componentes de las excursiones. 

Los nombres de la aventura son Kike y Carlicos (viejas glorias), Yaiza, Oscar Ara, Oscar Laspidea y Palacin (habituales son sus piernas en los senderos pirenaicos) y para terminar tenemos a Jorge, Sergio Soteras, Ana, Julio y Ester (para algunos era su segunda cima, para otros alguna más, y para Ester, el primer contacto con los hitos y helechos, las rocas y los ganados de ovejas que pueblan los prados verdes y el almuerzo a más de 2000 metros de altitud).

La idea principal era realizar la ascensión al Petraficha (2118 m) y posteriormente al Quimboa alto (2186 m), pero debido a problemas de logística, y a las nubes que entraban del norte, decidimos hacer solo la primera de las dos cumbres propuestas.

El punto de partida se localiza en el aparcamiento de Taxera, al que se llega cogiendo la pista forestal desde Zuriza dirección Este. Coincide con la GR-11.

Calzados y preparados cogemos la senda que sube ligeramente dirección Este, siguiendo las marcas de la GR-11. Vamos dejando a nuestras espaldas Peña Ezcaurre y a la derecha nos queda la impresionante Sierra d´Alano. 

Avanzamos por la senda pasando siempre de lado al barranco de Petraficha. Dejamos atrás una vieja cabaña medio derrumbada y continuamos por la senda. El camino no es muy escarpado, y la pendiente no llega a ser pronunciada del todo. 

Con la tranquilidad, llegamos hasta un collado donde se da vistas a la selva de Oza, es ahí donde nos percatamos de que hemos cometido un error al no habernos desviado de la GR-11 previamente en dirección NE, por lo que debemos de dar la vuelta en nuestros pasos para enlazar con la senda correcta.
Si hasta ahora no habíamos realizado grandes esfuerzos debido a la poca exigencia de la montaña, es entonces en este momento cuando ya coge una considerable inclinación, que a más de uno le hace sacar la lengua, que a más de uno le hace abrir la boca en busca de aliento. Las laderas previas a la cima son exigentes, pero no de gran longitud. Poco a poco, cada uno a su ritmo, se va venciendo la pendiente y se llega hasta un cortado que da vistas al valle de Hecho y la Selva de Oza, así como al Bisaurín, las murallas del Castillo de Acher, el ibón del Acherito y su cima, y un mar de picos que no parecen acabar hasta el infinito.

En este punto, se va cresteando por una senda de poca dificultad hacía la izquierda para lograr alcanzar la cima que nos habíamos propuesto, el Petraficha. 

Debido a la inestabilidad del tiempo, que no invita a entretenerse largo y tendido en la cima, con un viento frío y húmedo, realizamos las fotos reivindicativas y aligeramos las mochilas, es decir, procedemos con la ingesta de los alimentos puramente energéticos (longaniza, jamón, pan, chorizo, salchichón, quesos, pate, tomate... y fruta) que como siempre nos llevamos en nuestras excursiones.

Tras el avituallamiento, emprendemos camino de regreso, esta vez sí, por la buena senda que nos conduce directos al aparcamiento donde tenemos los coches.

Así, dimos por finalizada la maravillosa aventura en el camping de Zuriza, con unas ricas y frescas cervezas para los más sanos, y para otros, bebidas populistas yanquis poco propias de la montaña aragonesa.

Tiempo de subida: 3 h 20 min
Tiempo de bajada: 2 h
Tiempo de almuerzo: 35 min
Desnivel: 900 m

 A continuación, os dejamos con las fotos realizadas durante la aventura.

                            Foto de salida con las típicas caras raras a consecuencia del mareo post-viaje.

martes, 28 de agosto de 2012

PALA DE IP (2783m)



Pala de Ip (2783m)
Tiempo de subida:5:00 h
Tiempo de bajada:3:45 h
Tiempo de paradas técnicas (almuerzo):45 min
Tiempo total: 9:30 h
Desnivel: 1746m

El día 22/07/2012, Israel, Carlicos, Oscar Laspidea y Oscar Ara, nos apuntamos a una nueva jornada en la montaña. Decidimos subir a la Pala de Ip, por el canal de Izas y bajar cresteandopor La Moleta, pero a lo largo de la mañana decidimos cambiar el trayecto y bajar directos por el ibón-embalse de Ip, debido a las altas temperaturas y las  pocas existencias de agua que nos quedaban después del almuerzo.

La jornada comenzó en el aparcadero que hay pasada la panificadora de Canfranc Estación. Empezamos a andar dirección al fuerte de  Coll de Ladrones, hasta pasar junto a él y tomar la pista hacia la derecha, adentrándonos en el Canal de Izas. La pista dura poco, aunque hacemos nuestra primera toma de contacto con la primera vaca, se continúa por un camino marcado por un cartel con dirección “Ibón de Iserias”,  por el que nos acompaña un grupo de vacas, que tenemos que esquivar para que no nos encorran. La senda está demasiado pisada por culpa de las vacas, y nos hace confundirnos, pasándonos el acceso al Ibón de Iserias, pero no perdemos más de 10 minutos en reorientarnos en la dirección adecuada y seguir el camino.

Tras el duro repecho de acceso llegamos al Ibón de Iserias, donde con unas preciosas vistas comemos unas barritas energéticas para reponer fuerzas. Continuamos a mano izquierda hacia una arista que nos abre el paso a un llano que en el pasado sería un ibón, o eso creemos. Ahora toca la parte más dura, una pedreguera que nos acerca a un corredor. La pedreguera paso a paso la pasamos sin complicaciones a excepción de dejarnos la vista en buscar los hitos que nos marcan el camino seguro. Llegados a la bifurcación del corredor, Kike y Oscar Laspidea se adentran por la parte de la derecha, y aseguran que hay mucha mucha piedra suelta, y Oscar Ara e Israel optan por probar por la izquierda, en la que se encuentran una subida fácil por bloques de roca. Nos volvemos a juntar en el collado que da vista a Collarada, en donde comentamos el estado del corredor, con buenas impresiones de Israel y Oscar Ara, y malas de Kike y Oscar Laspidea. Tras descansar un par de minutos continuamos la ascensión hasta la cima siguiendo los hitos. En la primera cima, ya hambrientos hacemos el amago de sacar el almuerzo, pero decidimos llegar a la segunda para almorzar y decidir que rumbo llevar en la bajada.

Decidimos bajar por el ibón-embalse de Ip, así que bajamos hasta el collado y nos lanzamos hacia la izquierda, quedándonos Collarada en frente. Según bajamos, avistamos los barracones, a nuestro parecer una estampa algo esperpéntica. Llegando al llano del ibón nos tiramos hacia la derecha barranco abajo hasta llegar a una pista. Creemos que ya no queda mucho, pero se hace larga con la compañía de Lorenzo a toda máquina, hasta llegar al camino que baja verticalmente en zigzag a Canfranc Estación, alrededor de 1 km  junto a la tubería. A mitad de bajada encontramos una pequeña fuente de la que mana algo de agua y paramos para beber algo  y reponer nuestras cantimploras para lo poco que queda. Después de este descanso nos cuesta poco salir del zigzag para llegar a una pista que siguiéndola por la margen derecha del río dirección Francia, recorremos el paseo  que nos lleva directos al coche.

A continuación las fotos de la jornada, no de toda, debido a un problema técnico por no llevar cámara de fotos, ya que los móviles de ahora los hacen para que dure su batería para cuatro fotos nada más….


Foto de salida (algo tarde) en mitad del Canal de Izas.

martes, 19 de junio de 2012

VIA FERRATA - CANAL DEL PALOMO

Ruta:       Canal del Palomo: vía ferrata mítica de Aragónn. Construida en 1954 y reformada en 2008 con    
                        nuevo equipamiento.
Fecha:     03/06/12.
Tiempo:   Total: 2h:20min.
                    Subir: 1h:45min
                    Bajar: 35min
Desnivel:  210m
Ferrateros: Carlos, Oscar, Isra y Kike.


          Son las 7 de la mañana y sigue lloviendo a ratos con fuertes chaparrones a veces. Hemos quedado alas 8,sin una idea clara de dónde ir, lo que si que tenemos claro es que nos vamos de ferrata.
          Tenemos dos ferratas en la cabeza: la Ferrata la Mora (Peña Rueba), que está en Murillo de Gállego; o, si esta mal el tiempo, irnos para Huesca a la Ferrata del Palomo.
           Toda la logística del día corre a cargo de Isra, que previamente ha estudiado el día anterior y menos mal, porque si no,nos quedamos en casa.
           Llegamos a Murillo y esta todo nublado, así que nos vamos hacia Huesca. Al llegar, cogemos la carretera hacia Barbastro, y nos desviamos en el cruce de Loporzano. Una vez desviados, seguimos dirección Vadiello. La vista es preciosa: nos vamos acercando a la Sierra de Guara y se nota.
           Una vez que se cruzan tres túneles seguidos hay una curva muy pronunciada, con una gran explanada y unos carteles de información: hemos llegado a nuestro destino.


Preparados para la aventura