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martes, 30 de enero de 2018

CORREDOR NORTE INVERNAL A PEÑA EZKAURRE (2045 mts)

-        -   Fecha: 28/01/2018
-          - Desnivel positivo acumulado: 878
-         -  Dificultad: PD+
-      - Distancia: 7 kms
-          - Tiempo total actividad:7 horas.
-       -    Miembros expedición: Israel, Mikel y Palacin
-        -   Material: Dos cuerdas de 60 metros. Fisureros. Pitones. Friends. Vagas. Pioltes y crampones.
-        -   Equipación vía: Nada, savlvo un fisurero que tuvimos que abandonar al pasar el primer resalte.
-         -  Largos: dos de 30 metros.

Tras la tormenta llega la calma, y por fin los Pirineos se despejaron para ofrecernos un espléndido día de montaña por la zona de Zuriza, en Ansó.

Hace ya muchos días que esperábamos una oportunidad para poder poner a prueba nuestra escasas habilidades en esto del alpinismo invernal, y que mejor manera que “estrenarnos” en tema de corredores y saltos que en el Ezkaurre, casi como la montaña de casa, donde muchos dimos nuestros primeros pasos en verano, luego continuamos por algunas de sus crestas, y que ahora nos permite cerrar el círculo con sus pendientes nevadas.

Así pues, un numeroso grupo de montañeras de Artieda nos fuimos para allá en busca de todo, y sin expectativas de nada.

Formamos dos grupos, uno con Laura, Oscar, Adrian y Carlos, quienes subirían por la ruta normal, y otro formado por Israel, Mikel (nuevo en el grupo), y Palacin, quienes nos iríamos a intentar lo que a priori es un corredor de iniciación, pero que como todo en invierno, dependerá de las condiciones en el que te encuentres el asunto.

La aproximación hasta la entrada del corredor la realizamos siguiendo la ruta normal por el hayedo, donde había bastante nieve y nos tocó abrir huella, hasta una altitud aproximada de 1550 metros, en donde giraríamos a la izquierda para cruzar el hayedo y salir a la rampa de piedras que se extiende desde el Puerto de los Navarros hacia abajo.

De allí, ya viendo el cono de entrada del corredor, subimos derechos hacia éste, donde nos pararíamos antes de entrar para colocarnos toda la herramienta.

Una vez dentro, nos acercamos aún sin encordar lo máximo posible al primer salto, que en vistas de la cantidad de nieve, nos alegramos pensando que sería mucho más fácil, pobre de nosotros cuan ilusos éramos…

Montamos reunión a la izquierda con un clavo de roca y dos fisureros, y Palacin se pone el mono de trabajo para acometer el primer largo.

Hay mucha nieve y sin transformar, lo que hace que te hundas mucho, tapa toda la roca y no te deja ver donde asegurar bien, y encima no te permite traccionar porque los crampones y pioles van a parar contra la roca resbaladiza bajo el manto nevoso.

Al final, tras un buen rato intentando ser lo más seguro posible, pasa el salto y monta reunión con una vaga sobre una laja y un friend.

Seguidamente suben Israel y Mikel quienes continúan unos pocos metros más hacia arriba, antes del segundo salto, para asegurarse en una zona menos expuesta. 

Primero Isra se acerca hasta la entrada del salto vertical de unos 3-4 metros en donde no hay nieve formada, y como antes la poca que hay no sirve para nada. Pone un buen clavo e intenta buscar otro aseguramiento para probar de subir, pero al final se baja ya que no lo ve muy claro.

Le toca de nuevo a Palacin, que quiere probar a ver si sale o no. Sube hasta la base del salto y pone otro buen clavo que quita el miedo y te da la seguridad necesaria para probar. No hay nieve por arriba del salto, pero si hierba de la buena donde los piolets entran bastante bien y te permiten traccionar. Así que abriendo bien las piernas contra las paredes laterales y ganando cm de hierba, consigue pasar el segundo salto con cierta soltura… Ya solo queda subir un poco para hacer una buena reunión aprovechando alguno de los pinos que hay por alrededor.

El resto de corredor sería solo caminar desencordados ya tirando de gemelo durante unos 300 metros de desnivel aproximadamente y un grado de inclinación entre los 40 y 55 grados.

Finalmente conquistamos cima en una jornada que no se olvidará por muchas razones, y más felices que una perdiz, iniciaríamos el descenso por la normal con la cautela de quién sabe que los accidentes ocurren más bajando que subiendo.


Tomad ahora las fotos gente montañera!!!!


En rojo la susodicha vía.

jueves, 22 de septiembre de 2016

CRESTA POSETS-ESPADAS

Y tras un mes, por fin alguien se digna a relatar de modo breve, conciso e hiper detallado una de las aventuras por excelencia del verano, y es que hacer 9 tres miles en un día no es ninguna tontería, pero si además le sumas el atractivo de crestear poniendo  en serio riesgo nuestras humildes vidas (no era para tanto pero que sería de la vida sin exageración y dramatización a lo Calleja…), pues la verdad que gana cuantitativa y cualitativamente en atractivo la excursión que a continuación se viene a narrar.

La aventura transcurrió por una de las zonas más concurridas del pirineo aragonés, y es que desde el pueblo de Eriste, justo antes de llegar a la metropoli Benasque, el abuelo Carlicos, Yaiza Pasaban, el enfermo y triste Javi, Kike Oiarzabal y Palacin y prau, emprendieron su camino el sábado 20 de agosto hacía el refugio de Ángel Orús, para recorrer en poco más de dos horetas los casi 10 km, y más o menos 1000 metros positivos que separan al coche del refugio.

Al día siguiente, y tras haber pasado una noche entretenida escuchando como a alguien se le iba la vida tras cada vomitada que se pegaba en el pasillo del refugio, con los frontales en marcha y la oscuridad como guía, nos pusimos en camino sobre las 6:30 am contando con hacer el mayor desnivel posible a la fresca antes de que Lorenzo nos saludara por el horizonte tras el Aneto.

Así pues, a ritmo ligero empezamos la excursión por la ruta normal que conduce al Posets, el segundo más alto del pirineo, para a mitad de camino coger un desvío hacia la izquierda siguiendo la GR 11.2 para alcanzar primero el Ibón de Llardaneta y luego continuar por la misma senda hasta subir al collado de Eriste, donde dimos vista al refugo de Biados y al Bachimala.

Una vez aquí, ya entrados en calor, empezaríamos a abrir la lata de los tres miles, conquistando en primer término la Forqueta SE (3008 m) y seguido el Pico de la Forqueta (3011 m). A ambos se sube desde el collado hacia la izquierda, mirando a Biados. Una vez echadas las fotos de rigor, volveriamo de nuevo al collado para meternos en faena de la buena con las crestas, alturas, vértigos, precauciones y demás, pues del mismo collado hacia la derecha, siempre mirando hacia Biados, hay unas impresionantes agujas que tienes que superar si no quieres volver a bajar hasta el ibon para subir al collado a los siguientes tres miles desde otro lado. Pero nosotros, masocas y viciosos, amantes del buen vino (menos Isra), y montañeras que no domingueras, pensamos que tomar cierto riesgo nunca está de más.

Hay que decir que la cresta no es muy técnica, y que si vas con cuidado y sabiendo lo que haces, no tiene por qué suceder na que Dios no quiera.

Tras hacer las tres agujas, con sus rodeos, sus bajadas (hay un paso de segundo grado pero bastante fácil) y trepadas,… logramos alcanzar la 3 cima del día, el Diente Royo (3010m). Contentos por lo ya hecho, seguimos con paso firme pues somos sabedores que no queda casi na… sabes? 6 cimas y muchos km por delante, más desniveles que subir y bajar.

Así pues, continuamos el camino pasando por crestas realmente bonitas, altas y algo aéreos, pero con pasos muy seguros que no impiden nuestro avance. Las siguientes cimas que encadenamos fueron: Pico Pabots (3121 m), Tuca LLardaneta (3311 m), Espadas I (3329 m) y Espadas II (3322 m).
Ya solo nos quedaban dos, y entre ellas el Posets (3375 m). A éste se llegó relativamente fácil, pues solo tuvimos que descender del Espadas II para luego afrontar la última pala del día, que no sería tal pues al final para la ascensión del 9º y tal volvería tocar tirar de cuádriceps para ascender.  

Una vez en la segunda cima más alta del Pirineo, tocaba descansar para comer algo, y recuperar antes de continuar nuestro camino por esta magnífica aventura.

Tras media hora, ni más ni menos, ni mucho ni poco, ni todo lo contrario, comenzamos a bajar por la ruta normal. De primeras es una fuerte pendiente de bajada, hasta que llegamos a un collado, donde escondimos las mochilas y ascendimos al Diente de Llardana (3085 m), lo cual fue un gran acierto, pues desde aquí pudimos observar con todo detalle nuestro pasos a lo largo de las 8 montañas ascendidas por las crestas que las separan. Realmente fue el momento zenit de toda la expedición.

Ahora ya sí que sí solo quedaba bajar, pero que bajada, unos 15 km y aproximadamente 2000 metros negativos!!! La cosa fue con calma relativa, cada uno se lo tomó como quiso, hay quién bajo más rápido y quién más lento, pero en primer lugar todos nos reagrupamos en el refugio de Ángel Orús para coger nuestras pertenencias y descansar un poco, y luego continuamos hacia Eriste, ya bastante cansados, a donde llegaríamos en poco más de 10 horas desde que saliéramos a la mañana a andar, con una sonrisa de oreja a oreja, y el alma revitalizada después de las largas y alegres noches del fin de semana pasado, verdad Kike???


Nada, ahora las pictures come siempre lo mejor, the best.


Remontando el barranco de Eriste.

jueves, 16 de octubre de 2014

GARMO NEGRO (3.066 mts), ALGAS NORTE (3.032 mts) y ALGAS SUR (3.036 mts)

Fecha: 23/08/2014
Hora de salida: 7:47 h
Cima: 10:41 Sergio, 10:54 Mirta, 11:08 Oscar, Ana Maria y Carlos
Inicio bajada: 11:57 h
Llegada al coche: 16:15 h
Desnivel positivo: 1400m aprox.

Con tanta aventura no nos queda tiempo para escribir. Esta vez nos juntamos: Carlicos, Sergio, Oscar, Mirta y Ana Maria, en una nueva aventura de montañeras de Artieda, que  poco a poco consigue aumentar el número de aventureras.

En esta ocasión tomamos rumbo al balneario de Panticosa con el objetivo de conquistar el Garmo Negro, un tres mil que no tiene más dificultad que la de salvar un fuerte desnivel de 1400 metros.
Una vez más nos enfrentábamos a esa continua y empinada rampa que da acceso hasta los altos muros que rodean esa “destrucción de la naturaleza”, hablo del balneario, sus hoteles y ese proyecto de parking del cual solo queda un esqueleto de hormigón que no tiene ninguna utilidad.

Nada más dejar el coche partimos dirección al collado de los Algas y el Garmo Negro. El primer tramo entre pinos lo hacemos con unas cuantas capas de ropa, pues sus ramas nos tapan la luz directa del sol. Tras salir del bosque divisamos nuestro objetivo, Mirta que va muy motivada nos espera en una piedra a que lleguemos para hacernos la parada del cabrón (arrancar cuando llega el último) y marcando su ritmo, casi dejando atrás a Sergio (lo cual es imposible). China chana cogemos altura, en ningún momento la perdemos y cuando el trío rezagado, Carlicos, Ana Maria y Oscar llegan al collado esperándose encontrar a Sergio y Mirta, pero para nuestra “sorpresa” no están esperándonos, si no que los divisamos a media rampa final de la cima, esta vez se han vuelto las tornas, es Sergio quien marca el ritmo y Mirta quien le sigue la estela a cierta distancia. El resto proseguimos hasta alcanzar la cumbre en 3:25 horas. La cima casi parece Benidorm o Salou, en pleno agosto. Nos hacemos un hueco entre tanta multitud y sacamos el almuerzo, admiramos las vistas que nos ofrece la cima. Durante el almuerzo Sergio no se quita la mosca de que quiere intentar los Algas Norte y Sur y el Argualas, para ello se buscó a Mirta de compañera cuasi conejillo de Indias , así que “Emilie” y “Kilian” se separan del resto de expedición en el collado pues con una cima nos vale. En la bajada nos dirigimos directos hacia el balneario, y tras un estruendo en el cielo, divisamos un helicóptero, vemos todas las maniobras que hace  atónitos y por desgracia nos enteramos que se trataba de una maniobra de rescate. Después de observar un rato al helicóptero, proseguimos nuestro camino siguiendo los hitos hasta que llegamos a un tramo en el que dejamos de observarlos, tras ir y venir encontramos la sendera que transcurre por el fondo de un barranco. Llegando al tramo final, acelero el ritmo desquitándome el no haber corrido y con la excusa de llegar al coche para ver si aún seguía en su sitio me adelanto a mis dos compañeros. La historia de si estaba el coche o no, era porque Sergio no recordaba que había hecho con las llaves, siendo la mejor opción la de habérselas dejado puestas en la puerta del coche. Y así fue, solo que el vecino de la caravana las había escondido debajo de la rueda, muy amable por su parte. Los tres primeros aventureros esperamos no mucho más tiempo a la pareja de runners que llegaron en poco rato, para eso de las 16:15 horas. La jornada concluyó con el debate de ir a tomar unas bieras al refugio de piedra con las nuevas amigas de Carlicos o irnos a comer a Escarrilla, decisión que se decantó por la segunda de las dos opciones, pues al monte no se va a ligar, se va a pasarlo teta!!!

Por cierto, el dúo de runners, de su proyecto particular 4x3 miles, realizó la ascensión a los dos Algas, más el Garmo, quedando para otro día el Argualas, que a buen seguro será conquido.

¡YESA NO PAS!


Foto inicio expedición.

miércoles, 23 de octubre de 2013

Aguja de Pondiellos (3.011m)

       Ya ye rematando lo estiu e ista añada as montanyeras de Artieda encara no ébanos puyáu ta dengún tresmil, asinas que o domingo 6 d´Octubre, decidimo-nos-ne por l´Aguja de Pondiellos, que como totz os mons de Panticosa, se puede fer en o diya.

        A o prencipio, la ideya yera fer tamién o Garmo Negro, chusto dezaga, pero plegáu l´inte no lo veyimos esclatero y preferimos tornar-nos enta baxo ta almorzar.
A puyada prencipió a las hueito y meya en o Balneario de Panticosa, ista vegada con dos montanyeros nuevos (en iste blog, que no nuevos en o mon), Mirta y Rafica.
Prestos ta puyar

miércoles, 20 de febrero de 2013

CHIPETA ALTO (2189m)




Tiempo de subida: 4 horas.
Tiempo de bajada: 2h 30 minutos.
Elevación mínima: 1260 m.
Elevación máxima: 2025m.
Incremento de elevación: 833m.
Distancia total: 15 km.

El pasado domingo,  día 17 de febrero del 2013, la expedición de “Al filo de lo imposible” de Artieda, comandada por el subcomandante Carlicos, e integrada por Palacin y Victor, en busca de nieve y aventura viajaron hasta el camping de Zuriza, en el valle de Ansó, con la intención de andar un poco por la nieve, disfrutar del sol, y pasarlo bien entre conversaciones y naturaleza. Se calzaron las botas, algunos a estrenar, y los crampones para acometer la ascensión al pico de Chipeta Alto, que da nombre al valle surcado por el río Chipeta, por el cual discurre la GR-11, y fue nuestra ruta hasta desviarnos para la subida final a la cima.

Sin madrugar mucho, a las 8 de la mañana salimos con el coche desde Artieda, sin faltar los típicos retrasos mañaniles de quién se queda dormido, o acaba de hacer la digestión.

Llegamos al camping de Zuriza, donde la nieve ocupaba todo el espacio, ocultando la pista que nos acerca hasta el parking desde donde empezar la aventura, para ahorrarnos un par de kilómetros a pie.

De esta manera, aparcamos en el mismo camping, nos dimos la crema de protección solar, que después se nos quedo escasa, y con las polainas y mayas (que culico marcaba alguno) puestas, empezamos a caminar.

Alcanzamos la zona del parking, y con la primera rampa antes de llegar al primer collado, se hizo imprescindible la colocación de los crampones. La expedición continuó la marcha, siempre cercanos a los esquiadores de travesía que nos daban algo más que envidia, sobre todo horas después cuando tú te hundías hasta la cintura y cada paso era una tortura mientras que ellos surcaban las laderas describiendo grandes S.

Conforme avanzaban los minutos, los problemas de ampollas provocadas por el roce de unas botas nuevas comenzaron a hacer mella y mermar la salud de nuestro subcomandante, quién vio poco a poco como su salud se mermaba, notando músculos en las piernas que quizá nunca había sentido antes. Entre los problemas internos, y los externos (Palacin y Victor) que empeñados en ir ladera arriba para llegar antes a la cima provocaron el cansancio extremo de las piernas, el ritmo de la excursión fue a menos, y con paciencia y mucha tozudez, a las 4 horas de caminar, llegamos a lo que podríamos definir como la ante cima, donde cansados y hambrientos decidimos parar para almorzar, descansar, y poner rumbo de vuelta al coche. Nos faltaron pocos metros para completar la ascensión, pero nos quedamos muy contentos porque el esfuerzo fue alto, la altura no variaba mucho, y las vistas seguían provocando cierta excitación interna.

Tras media hora de almuerzo, a las 14:30, con el sol apretando las nucas de manera grave, y la nieve más blanda que al principio, iniciamos el descenso. Había pendientes que podías ir corriendo y no te hundías ni un palmo, pendientes que podías bajar esquiando con las botas, y pendientes en las que te hundías hasta la cintura, de las cuales acababas hasta los mismísimos de nieves,  literalmente.

Al final, cerca de las 16:30 alcanzamos el coche, cansados y algo quemados, pero muy contentos,  había sido una jornada dura, pero de unas vistas espectaculares. Tras las mudas de ropas, nos tomamos unos refrigerios en el bar y un bocadillo que puso punto y final a un nuevo gran día de montaña.

A continuación algunas fotos de la expedición.


De primeras descansando ya.

lunes, 24 de diciembre de 2012

PEÑA OROEL- VÍA MAYENCOS (1770m)




Dos meses después de nuestra última gran aventura, la ascensión al Midi d´Ossau, cuyos recuerdos aún perduran en nuestras mentes, hemos vuelto a calzarnos las botas, y de nuevo con casco y arnés, acompañados de la seguridad de la cuerda y algunas cintas, las montañeras de Artieda vuelven a la acción con la ascensión a la majestuosa Peña Oroel, en Jaca. Pero por si no fuera poco, la hemos realizado por la vía Mayencos, una senda por el bosque que nos traslada hasta píe de pared, para luego ir ascendiendo por el conglomerado, con dos chimeneas divertidas, hasta la cruz que marca el punto más alto de la montaña.

Ayer, día 23/12/2012, aprovechando un delicioso día llegado con el invierno cuyos rayos de sol reflejados en la nieve de los Pirineos deslumbran a todo Aragón, 4 compañeros de cena en la noche anterior por motivos dignos de celebración, más un quinto llegado desde Zaragoza, nos desvelamos sobre las 8:30 de la mañana para acercarnos hasta el Parador Oroel (1187m), donde dejamos los coches y calzados nos pusimos en marcha a las diez de la mañana.

Isarel, Jose Antonio, Adrian, Carlicos iguazel (habitante de la comarca) y Sergio emprendimos los primeros pasos por una senda muy bien marcada, que discurre por el bosque cuidado y limpio, siempre picando, hasta un diedro, donde una pequeña confusión nos retrasó un poco, pues al llegar a dicho diedro, nos tiramos hacía la izquierda de éste, error que nos llevo a un pequeño retraso, pero que al final,  y tras comprobar una senda que iba por la derecha del diedro, vimos que esa era la buena pista que nos conduciría  hasta la pared de la cara norte de la Peña Oroel.

Llegados a esta inmensa muralla, donde la vista se pierde en la altura y de izquierda a derecha solo alberga roca, nos pusimos los cascos alertados por la experiencia de Israel, prudente hasta bebiendo de la bota (nunca regala una gota a la camiseta, os lo aseguro).

Ahora, el camino se tira en diagonal hacia nuestra derecha, lo seguimos, vistas espectaculares a nuestro pies, pasamos toda la mañana viendo desde el Anie hasta la falda de Monte Perdido.

Poco a poco nos acercamos hasta la primera chimenea, que no presenta gran dificultad, sino más bien el respecto inspirado de la altura, las vistas, y la caída, que, como diría carlicos “te deslizas y la ostia es guapa ehhhh”. Decidimos poner la cuerda para vivir, la cena copiosa  de noche buena y el gordo de rojo con los regalos están a la vuelta de la esquina y nadie se los quiere perder. Desde este momento, hasta llegar a la cruz, iremos encordados los 5 en la misma cuerda.

El camino va siempre hacia la derecha, pasando por repisas bastante seguras, expuestas pero fiables, y en tono ascendente para ir ganando metros a la montaña. Entre cantos, risas, cachondeo, y amistad, llegamos hasta la última chimenea, justo la que conduce hasta la cima, y uno a uno vamos subiendo bajo la mirada atónita de los  domingueros perplejos que alucinan con nuestra pericia en la conglomerada roca.

Finalmente, a las 12:40 hacemos cima, contentos, hambrientos, con ganas de llenar el buche y vaciar la bota de vino, así pues, tras las fotos de rigor, damos paso a lo que será una hora de ingesta de alimentos, hidratación a base de jugo fermentado de uva y agua, y más risas amigables.

Por último, poco antes de las 14:00 emprendemos el camino de regreso al parador por el camino normal, camino de domingueros en toda regla, en el que decidimos simular a Kilian Jornet, y bajar al trote y/o corriendo. En fin, media hora, de bailar con la montaña, media hora intensa de amoldar nuestros pasos a las piedras, nuestra velocidad a la pendiente, y en algún caso, nuestros brazos al barro.

Ya, a las 14:30, llegamos a los coches, nos desfundamos de las mochilas, las botas y la ropa sucia y acabamos lo que ha sido una esplendida jornada de montañismo en el bar del parador, poniendo el broche de oro en forma de líquido (también de oro) contenido en jarra.

Hasta la próximo lectoras y lectores!!!!

Tiempo de subida: 2 horas 40 minutos.
Tiempo de bajada: 30 minutos.
Tiempo de almuerzo: 1 hora.
Desnivel: 583 metros.

A continuación las fotos del día:


Mar de nubes bajas en Artieda por la mañana.

sábado, 3 de noviembre de 2012

MIDI D´OSSAU (2.884 m)


Hace cuanto tiempo que deseaba escribir esta crónica. Que llegara la hora en la que sentase a recuperar momentos e imágenes que plasmar para dejar constancia de tal aventura. Que mirar al Pirineo y poder decir: ese colosal ya ha sucumbido a nuestras ganas de subirlo. Que narrar experiencias sobre montes y entre ellas se encuentren aquellas de cuando subimos el Midi d´Ossau. En definitiva, ver que cumplido el sueño que desde hace algunos años yacía en nuestra mente.

Este sueño hecho realidad que os cuento aconteció el pasado domingo 07/10/2012, que tras haberlo fijado en nuestras retinas como un objetivo a realizar desde hace algún tiempo, han tenido que pasar mientras tanto otras muchas salidas a la montaña, para al fin ponernos de acuerdo una cuadrilla elegante en cuanto a número y belleza se refiere, para decidirnos una seman antes a realizar dicha ascensión.

No se trata de un monte más, de una cima cualquiera a la que ascender. Los por qués de dichos halagos hacia tal montaña son comprendidos y compartidos por la mayoría de los aficionados al montañismo, ya se trate de domingueros o montañeros.

El pico, sin alcanzar los 3.000 metros de altitud por apenas 100, no tiene nada que envidiar ni cuantitativamente ni cualitativamente a esa categoría de los más altos de los Pirineos.


Localizado en el Valle francés d´Ossau, pasado el puerto de Portalet, se eleva 2.884 metros por encima del nivel del mar. Caracterizado por su arriesgado perfil y constituido por sus rotundas y amenazadoras paredes, hace el delirio de excursionistas y escaladores. Además, se trata de una pieza principal de todo el paisaje que conglomera el Pirineo occidental, siendo visto desde la mayoría de las cimas que lo rodean, como pueden ser la Mesa de los Tres Reyes, Anayet, Bisaurín, Collarada o el Vignemale.

Dejando ya un poco de lado las presentaciones y descripciones de rigor, es hora de entrar en materia y pasar a contar la jornada para dejar un buen sabor de boca a todxs nuestrxs lectorxs.

Como decía con anterioridad, una numerosa cuadrilla compuesta nada más y nada menos que por doce personas (creo recordar que es la primera aventura a la que acudimos dicha cantidad) nos calzamos las botas para en un día imborrable en nuestras memorias ascender y descender con éxito, para la mayoría, el pico.

Decir que no fue el mejor día para hacer montañismo, puesto que el tiempo que tuvimos nos respeto poco, haciéndonos pasar frío a la mayoría y no permitiéndonos disfrutar de las vistas del paisaje, en especial las de la cima, ya que la niebla era intensa en la parte superior del pico, y se acompañaba de una ligera lluvia que sin terminar de mojarte, te humedecía cabello, piel y huesos.

Tres coches salimos de Artieda a las 6 de la mañana. En uno iban Israel y Laspidea, que luego en Jaca recogieron a Oscar y Yaiza. En otro iban Victor, Kike, Marisa y Jose (estos dos últimos nuevos en las aventuras de las montañeras). Y en un tercer y último íbamos Sergio, Carlos, Javier Gimenez y su hijo Daniel, que con solo 10 años se enfrentó con valentía a la ascensión (también estos dos últimos son nuevos).

Llegamos al parking pasado el puerto de Portalet, y tras los preparativos y un inesperado encuentro con la gente de Biscarrués que también luchan contra un injusto e innecesario pantano, nos pusimos en marcha a las 8:00 de la mañana a una altitud de 1.710 metros.

La primera parte de la ascensión se realiza por una senda muy marcada debido al flujo continuo de caminantes que lo pisan año tras año. Así, picando de manera continua hacía arriba, la senda te porta hasta el collado de Pombie a 2.100 metros, desde el cual asoman ya las laderas rocosas del Midi, pero con la desgracia de tener la niebla presente en ellas.

Una vez que se alcanza el collado, el camino discurre llaneando ligeramente en descenso hasta alcanzar el refugio de Pombie, a 2.030 metros, junto a un bonito ibón.

Tras descansar un tiempo y reagruparnos todxs de nuevo, continuamos poniendo la vista en el segundo y último Collado de Suzon (2.130 metros), el cual se alcanza sin mucho esfuerzo, por una senda fácil que solo se ve algo complicada en una parte atravesada por rocas de distintos tamaños.

Del collado, al inicio de la roca donde se encuentra ya la primera de las 3 chimeneas que hay que ascender, apenas hay unos metros, terreno que superamos con calma hasta llegar al inicio de la verticalidad, donde de nuevo hacemos un parón para comer un poco, reagruparnos, comentar la jugada y colocarnos el material (muy aconsejable casco y para la bajada arnés y cuerda) para las chimeneas.

 La primera chimenea (2.335 metros) tiene una longitud de unos 10 metros. Se trata de un diedro por el que hay que trepar sin mucha complicación y teniendo en su parte final la mayor complejidad, pero que sin mucho esfuerzo y con la ayuda de un clavo en la roca se supera cómodamente.

Después, proseguimos el camino hacia la derecha, cogiendo más aún la cara norte del Midi, y tras poco tiempo, alcanzamos la siguiente mini aventura.

La segunda de las 3 chimeneas que hay en total alcanza los 2.431 metros y tiene una longitud de unos 20 metros más o menos, siendo la más vertical y complicada de todas. . Hay dos vías de ascensión, un diedro por la izquierda y una zona de rocas por la derecha. Nosotrxs elegimos ésta segunda, ya que nos ofrecía mejores agarres que la otra. Uno por uno la fuimos subiendo, con buen pie y firmeza, para una vez vencida ponernos en marcha hacía la siguiente y última chimenea.

Ésta tercera y última, es sin duda la más fácil de todas, alcanzando los 2.655 metros donde se llega a la cruz del portillon, que indica el final de todas las chimeneas. La subimos sin perder mucho tiempo, y teniendo cuidado con las piedras que se puedan tirar sin ánimo de herir físicamente a los caminantes que se encuentran por debajo nuestra. Más que una chimenea, según mi parecer se trata de una zona de pedreguera en la que solo en su parte final alcanza algo de verticalidad y el uso de las manos se hace casi imprescindible.

Al final de la tercera chimenea, ya nos hemos dividido en 3 grupos, y poco a poco cada uno va continuando la marcha enfrentándose ya a la última parte de la subida, la cual se hace algo larga debido a la escasa visibilidad y al tiempo acumulado de caminar en nuestras piernas.

Así, tras 4 h 30 min el primer grupo (Yaiza, Carlos y Sergio) alcanza la añorada cima del Midi, una pena que el tiempo no acompañe, pero aún con todo satisfechos por el trabajo realizado.

Pasados 15 min, el segundo grupo (Oscar, Victor, Israel y Laspidea) logra alcanzar también con éxito el cenit de la montaña. Es en este momento cuando nos hacemos las fotos de lucha y reivindicación las gentes de Artieda que luchamos contra el recrecimiento de Yesa y las gentes de Biscarrués que hacen lo mismo con el pantano de Biscarrués. Bonito momento el que se da en la cima del monte francés.

Empezamos a almorzar al refugio del viento y la ligera lluvia cuando al poco tiempo se nos unen Javier y su hijo, cansados pero muy contentos también por la hazaña. Se sientan a nuestro lado y aportan con gusto sus bienes más preciados, chorizo y queso casero y de buena calidad, junto al vino rico rico.

Y para finalizar, Kike se nos une tras un tiempo, ya que estaba acompañando a sus familiares, Marisa y Jose, quienes por muy poco no alcanzaron la cima, pero que se quedaron muy satisfechos por toda la jornada. Sin perder tiempo, Kike y Victor comenzaron el descenso para agruparse con sus respectivas madre y padre y consolidar esa relación tan bonita materno-filial/paterno-filial.

Pese al frío, aguantamos 1h 30 min en la cima, ya que se puede acabar el mundo bajo nuestros pies, que mientras quede esa rodaja de salchichón, o ese currusco de pan, nadie se mueve de sus incómodos asientos forjado en roca sólida y fría.


Al final, a las 14:00 h emprendemos todxs el camino de descenso. No hay ninguna complicación hasta llegar a la primera de las chimeneas, donde perdemos bastante tiempo debido a la escasez de ochos y otros materiales. Algunos bajan rapelando, otros destrepando, un temerario a pelo e Israel se sacrifica casi 1 h por el bien del grupo exponiéndose a olas de lluvia y frío para asegurar desde la reunión.

Después viene la segunda de las chimeneas, ya más rápida que la anterior, pues ya hemos entrenado previamente, y a su vez, la más bonita de todas, permitiéndote hacer un rapel rápido y aéreo.


Y finalmente, mientras algunxs pocos van acabando de descender por la segunda, otrxs van a la tercera y última de las chimeneas para ir colocando la cuerda en la reunión e ir bajándola y así evitar las conglomeraciones y los retrasos.

De esta manera, en pequeños grupos nos dirigimos hasta el refugio en el cual hacemos la parada técnica que nos sirve para reagruparnos de nuevo, y poder observar la belleza de la reciente cima ejecutada con éxito como consecuencia del buen tiempo que por unos momentos llega, alejandose las nubes de las paredes negras.


Es tarde ya, y sin más demora, emprendemos el camino definitivo al coche, durante el cual nos alcanza la oscuridad, a algunxs más que a otrxs, para finalizar la excelente jornada a las 20:00 h de la noche, 12 h después del inicio.


A sido un gran día para todxs, y a pesar del cansancio y del dolor de rodillas, satisfechos volvemos para casa, pensando en volver de nuevo, pero asegurándonos previamente de que no habrá la más mínima nube que nos ahogue las vistas en el cielo grisáceo y oscuro que hemos tenido hoy.


Pequeño reportaje fotográfico:

Foto de salida

lunes, 22 de octubre de 2012

PEÑA RUEBA-FERRATA LA MORA 2



Tiempo de subida: 2 h 10 min (1 h 5 min hasta que alcanzamos la base de la vía ferrata)
Tiempo de bajada: 1h 30 min
Tiempo de almuerzo: 40 min
Tiempo total: 4 h 20 min
Desnivel: 550m
Dificultad: Media

El domingo 30 de Septiembre, las increíbles montañeras de Artieda, ahora con la vena ferratera más motivada que la de la alta montaña, se acercaron a las proximidades de Murillo, en la Hoya de Huesca, para proceder con la ejecución de la ferrata la mora, en Peña Rueba. Un increíble macizo que da lugar a unas vistas privilegiadas de los Mayos de Riglos al Este, sobre el río Gallego, y en la dirección contraria encontramos los Mayos de Agüero, no tan famosos como los anteriores pero merecedores de halagos e importancia.

La expedición, numerosa de nuevo, constaba de 8 miembros, los cuales eran: Carlos, Israel, Yaiza, Sergio, Oscar, Victor, Laspidea y Jose Antonio, un nuevo elemento que se inicio en el arte de la ferrata quedándole un gusto más que dulce tras la finalización de la aventura.

El día comenzó como es de costumbre, saliendo unos 15 minutos tarde de la hora fijada el día anterior, así, los 5 que iban desde Artieda cogerían el coche sobre las 8:30 para reunirse con sus compañeros que viajaban desde Zaragoza a Murillo sobre las 9:30 de la mañana.

Tras el alquiler del material necesario, cogimos los coches para recorrer la pista que nos aproxima desde Murillo hasta la zona de la vía ferrata.

Al inicio, íbamos bien abrigados debido al frío que nos hacía pasar el viento, fenómeno que fue cesando con el paso de las horas, dando lugar a un día caluroso en el que la hidratación se hizo esencial.

La primera parte del recorrido se hace a pié, tramo que nos llevo 1 hora y 5 minutos a ritmo fuerte. Se sigue un sendero bien marcado que pasa por la base del inicio de varías vías de escalada en el macizo, donde los escaladores regalan esfuerzos con generosidad y en algún momento nos paramos a mirar como ejecutan los movimientos que los hacen mimetizar con la roca. Luego la senda continúa su camino, picando siempre, hasta llegar a una zona de pedreguera que se sube por la izquierda, ya que el camino está mucho mejor, y no litiga tanto las fuerzas. Así, se alcanza el inicio de la ferrata equipada.

Nos ponemos los arneses, y uno por uno vamos subiendo. El inicio tiene una pared muy bonita, con pocas grapas y alguna cadena, lo que hace que el contacto con la roca sea necesario en muchos momentos. No tiene mucha longitud, pero es aérea y las vistas son muy bonitas. 
 
Al final de la pared, alcanzamos la cima, donde se llega a un cortado que da lugar a un sueño. Los Pirineos regalan toda su belleza, de Oeste a Este, del Bisaurín, la trilogñia del Aspe, el Midi, Peña Oroel, Collarada, los picos de Panticosa… hasta Monte Perdido y demás.

Vivimos un momento de reencuentro con la naturaleza y poniendo próximos objetivos en el calendario, continuamos el camino cresteando hacía el Este hasta llegar a la zona del almuerzo. Aquí, los Mayos de Riglos se hacen incluso pequeños ante nuestros ojos, y el río Gallego desciende bravo y libre tierras abajo, entonces se nos viene una imagen a la cabeza y una idea, no podemos soportar la imagen de ver un futuro donde una presa vaya a inundar ese paraje espectacular.

Mientras almorzamos, hablamos de unas cosas y otras, bebemos un poco de vino, y revivimos esos momentos de disfrutar de la montaña con las amistades y el buen ambiente que se genera.

Pasado el tiempo, y algunos con el buche lleno pero pensando en la comida ya, nos preparamos de nuevo para comenzar la bajada.

Comenzamos el descenso, donde el uso de las cadenas y el disipador se hacen indispensables en algunos momentos. En éste, hacemos un paréntesis para subir de nuevo un poco un muro, y que sin perder mucho tiempo volvemos de nuevo a bajar. De camino, volvemos a observar las muchas cordadas que dominan la roca en frente de nosotros, y algunos pensamos en volver algún día para ser nosotros quienes las conquistemos con nuestras manos y pies.

Poco a poco continuamos bajando hasta alcanzar de nuevo los coches. Ya es tarde pero ha merecido la pena. De nuevo otro gran día de montaña!!!!

A continuación, las pruebas de nuestra aventura.


Pues parece que hace frío, no?

martes, 25 de septiembre de 2012

CASCADA DEL SORROSAL (VÍA FERRATA)





Tiempo de subida: 1h 40min
Tiempo de bajada: 30 min
Desnivel: 126 m
Localización: Broto (Huesca)

El 21 de Septiembre, nos acercamos una expedición de cuatro miembros (Oscar, Carlicos, Palacin y Diego) hasta Broto (Huesca) para realizar una nueva aventura entre la naturaleza y poder disfrutar una vez más de la montaña.
Ésta vez, nos decantamos por hacer una vía ferrata, Cascada del Sorrosal, que se encuentra muy cerca de dicha localidad y discurre a lo largo de una maravillosa cascada.
Es una ferrata que, sin gran dificultad, ofrece la posibilidad de disfrutar de unas vistas excepcionales, con una amplia variedad de pasos diferentes (escaleras, túnel, puente, grapas, clavos…) que te hacen pasar una jornada muy rica entre rocas, árboles y agua.
A continuación, podrán observar el recorrido de la vía con descripciones más detallas y demás momentos inolvidables de dicho día.




                                                                   Inicio de la ferrata.

martes, 4 de septiembre de 2012

PETRAFICHA (2118m)



Once fuimos  nada más y nada menos los integrantes de la última excursión a los colosos Pirineos el sábado 25 de agosto. Un gran grupo de montañeras entre las que se encontraban muchas de las habituales, y a las que acompañaba alguna cara nueva. Al igual que en la pasada, esta jornada también hubo quien se inició en el montañismo, prueba inequívoca de la pasión que despierta entre las montañeras de Artieda los Pirineos y que poco a poco hace que sean más las componentes de las excursiones. 

Los nombres de la aventura son Kike y Carlicos (viejas glorias), Yaiza, Oscar Ara, Oscar Laspidea y Palacin (habituales son sus piernas en los senderos pirenaicos) y para terminar tenemos a Jorge, Sergio Soteras, Ana, Julio y Ester (para algunos era su segunda cima, para otros alguna más, y para Ester, el primer contacto con los hitos y helechos, las rocas y los ganados de ovejas que pueblan los prados verdes y el almuerzo a más de 2000 metros de altitud).

La idea principal era realizar la ascensión al Petraficha (2118 m) y posteriormente al Quimboa alto (2186 m), pero debido a problemas de logística, y a las nubes que entraban del norte, decidimos hacer solo la primera de las dos cumbres propuestas.

El punto de partida se localiza en el aparcamiento de Taxera, al que se llega cogiendo la pista forestal desde Zuriza dirección Este. Coincide con la GR-11.

Calzados y preparados cogemos la senda que sube ligeramente dirección Este, siguiendo las marcas de la GR-11. Vamos dejando a nuestras espaldas Peña Ezcaurre y a la derecha nos queda la impresionante Sierra d´Alano. 

Avanzamos por la senda pasando siempre de lado al barranco de Petraficha. Dejamos atrás una vieja cabaña medio derrumbada y continuamos por la senda. El camino no es muy escarpado, y la pendiente no llega a ser pronunciada del todo. 

Con la tranquilidad, llegamos hasta un collado donde se da vistas a la selva de Oza, es ahí donde nos percatamos de que hemos cometido un error al no habernos desviado de la GR-11 previamente en dirección NE, por lo que debemos de dar la vuelta en nuestros pasos para enlazar con la senda correcta.
Si hasta ahora no habíamos realizado grandes esfuerzos debido a la poca exigencia de la montaña, es entonces en este momento cuando ya coge una considerable inclinación, que a más de uno le hace sacar la lengua, que a más de uno le hace abrir la boca en busca de aliento. Las laderas previas a la cima son exigentes, pero no de gran longitud. Poco a poco, cada uno a su ritmo, se va venciendo la pendiente y se llega hasta un cortado que da vistas al valle de Hecho y la Selva de Oza, así como al Bisaurín, las murallas del Castillo de Acher, el ibón del Acherito y su cima, y un mar de picos que no parecen acabar hasta el infinito.

En este punto, se va cresteando por una senda de poca dificultad hacía la izquierda para lograr alcanzar la cima que nos habíamos propuesto, el Petraficha. 

Debido a la inestabilidad del tiempo, que no invita a entretenerse largo y tendido en la cima, con un viento frío y húmedo, realizamos las fotos reivindicativas y aligeramos las mochilas, es decir, procedemos con la ingesta de los alimentos puramente energéticos (longaniza, jamón, pan, chorizo, salchichón, quesos, pate, tomate... y fruta) que como siempre nos llevamos en nuestras excursiones.

Tras el avituallamiento, emprendemos camino de regreso, esta vez sí, por la buena senda que nos conduce directos al aparcamiento donde tenemos los coches.

Así, dimos por finalizada la maravillosa aventura en el camping de Zuriza, con unas ricas y frescas cervezas para los más sanos, y para otros, bebidas populistas yanquis poco propias de la montaña aragonesa.

Tiempo de subida: 3 h 20 min
Tiempo de bajada: 2 h
Tiempo de almuerzo: 35 min
Desnivel: 900 m

 A continuación, os dejamos con las fotos realizadas durante la aventura.

                            Foto de salida con las típicas caras raras a consecuencia del mareo post-viaje.

lunes, 3 de septiembre de 2012

CANAL DEL PALOMO (vía ferrata)




Última excursión de las montañeras de Artieda, el lunes 27 de Agosto Yaiza, Oscar, Carlos y Sergio formaron grupo para realizar una vía ferrata situada en la sierra de Guara, provincia de Huesca.  
Llamada Canal del Palomo, hablamos de una  una belleza natural que trascurre su camino a lo largo de un cañón formado por la erosión durante años del agua que lo recorre.

Para lxs que nos sigáis, no os sonará a nueva tal vía ferrata, puesto que ya fue realizada con anterioridad por otros compañeros hace unos meses atrás. Entre ellos se encontraba, al igual que en la excursión que están leyendo en estos momentos, carlicos. Pero para los otros tres, al mismo tiempo que hacer por primera vez dicha vía, fue también el primer contacto con las cadenas ancladas a la pared, el uso del arnés, el casco y el disipador, el agarre a las fisuras de la roca y a los clavos puestos en ella, y la sensación de tener bajo los pies aire y metros de altitud en vez de tierra firme y segura.

Él día comenzó pronto, a las 7:30 horas de la mañana, contando con llegar a la ferrata relativamente pronto y así volver para el vermout en Artieda, plan que, como siempre, no salió al pié de la letra. Nos retrasamos en Jaca, donde no pudimos alquilar material, hecho que nos hizo entrar en Huesca para dicho fin. Así, llegamos a la base de la ferrata alrededor de las 11 de la mañana, ya con el sol en lo alto y apretando fuerte en la espalda, menos mal que la mayor parte de la subida se realiza bajo la sombra.

En ésta ocasión, y sabedores de la falta de cadena en el inicio, llevábamos cuerda para subir con seguridad. Uno a uno fuimos subiendo hasta la reunión, donde ya, de allí en adelante, la presencia de cadenas y clavos es continua. 

Nos adentramos en el barranco, donde ya se dejaban ver en los primeros remansos de agua  los tritones que las habitan. 

Poco a poco, paso a paso, con seguridad fuimos subiendo, ganando altura, sudando la camiseta y disfrutando de la maravillosa experiencia. 

Tras una hora y cuarenta y cinco minutos, alcanzamos la cima de la vía, llegando a la base del Canal del Palomo, una pared con forma de V curva de un color rojizo donde la vista se pierde entre sus cuevas.
Sin parón para almorzar y debido a las altas temperaturas, decidimos iniciar el descenso hasta el coche, camino que, sin peligro aparente, tiene un par de paredes que no llegan a alcanzar la verticalidad, pero permiten disfrutar un poco más de la experiencia. 

Pasados 40 min, llegamos al punto de inicio, muy contentos por la aventura vivida y con un gran sabor de boca por la primera vez. Tras cambiarnos y limpiarnos, nos fuimos a realizar el ritual del almuerzo, que ésta vez nos sirvió también de comida  debido a las horas del momento.

 De ésta manera pusimos punto y final a la jornada de vía ferrata, una nueva forma de disfrutar con y de la naturaleza que nos ofrecen las montañas que nos rodean y de las que tanto disfrutamos.

Tiempo de subida: 1h 45 min
Tiempo de bajada: 45 min
Diversión: asegurada
Desnivel: 210 m

Imágenes de la excursión a continuación.

              1ª rampa de la vía. Está sin asegurar por eso hacemos uso de la cuerda que aporta carlos.

domingo, 19 de agosto de 2012

PETRECHEMA 2366 M


17 de Agosto del 2012, Sábado,  una nueva jornada de montañismo en el pirineo aragonés, una nueva expedición integrada por 5 personas se avecina hasta el refugio de Linza (valle de Ansó) para encaminar la que sería una nueva cima para la mayoría de sus componentes, y la desvirgación, en el noble y bello oficio de la montaña, para un nuevo sujeto.

Un día caluroso, con el sol dando de cara en cada momento de la subida que solo  la perseverancia del viento hace sentir una ligera sensación de comodidad y bien estar, pues la sensación térmica es menor de la temperatura real que nos acoge. Solo bajando, y sin el viento, es cuando realmente los pies se nos recuecen, las gotas de sudor salen por donde menos te lo esperas,  y la hidratación da manera regular se convierte en tarea imprescindible.

Partimos de Artieda Carlicos y Sergio, con media hora de retraso ante el horario previsto (raro) con dirección a Villarreal donde esperan ya impacientes el resto de los integrantes bien llamados Oscar, Yaiza y Ana (ésta última será la que se inicie en la montaña, afrontando el reto con ilusión y ganas). Tras su recogida, y sin perder más tiempo pues el sol no espera, cogemos el camino que nos lleva hasta el refugio de Linza (1340 m de altitud). 

Tras los preparativos previos, los cambios de ropa y calzado, algunos destellos de calentamientos y estiramientos, y la ya normal foto de salida,  comenzamos el camino a las 8:20 de la mañana. Al principio tiene alguna cuesta que no hace más que calentarnos las piernas, para llegar hasta un pequeño barranco tras una leve bajada. Posteriormente, El camino tiene una pendiente no demasiado fuerte pero continua. Dejando la cima del Lapakiza de Linzola a nuestra izquierda llegamos al collado de Linza. En este punto el camino se desdobla en dos, el de la izquierda marcha hacia la Mesa de los 3 reyes y el de la derecha hacia nuestro destino, el Petretxema.  Sin zonas complicadas, aéreas, de piedras, técnicas, la senda muy marcada picando siempre ligeramente nos conduce hasta el último tramo de la ruta, donde endureciéndose un poco más, y tras 2 horas y 40 minutos logramos alcanzar nuestro objetivo, la cima del Petrechema con sus 2366 metros de altitud. 

Realizadas las fotos que en el guión aparecen, y tras mimetizar e intercambiar algunas palabras con nuestros compañeros/as que ya descansan, iniciamos el ritual del almuerzo, ese que hace de la montaña un lugar más acogedor, más idílico, que acompañado siempre de las increíbles vistas que toda cima reserva a sus conquistadores, y de las buenas compañias, hace del esfuerzo y el sufrimiento una tarea más gratificante y placentera.

Tras 50 minutos de relax, a las 11:50, con  las botas puestas y el calzado bien atado, emprendemos el camino de descenso, que a más de una se le hace largo y duradero, y así, dos horas después, con mucho calor, algo rojos y  pies entumecidos,  ponemos fin a nuestra aventura brindando con unas bebidas isotónicas, excepto Ana, que eleva  la cerveza orgullosa y contenta.

Tiempo de subida: 2 h 50 min
Tiempo de bajada: 2 h
Tiempo de almuerzo: 50 min
Desnivel acumulado: 1014 m

A continuación, os dejamos las muestras fehacientes de la conquista acontecida.

Foto de salida de los 5 magníficos. 

martes, 19 de junio de 2012

VIA FERRATA - CANAL DEL PALOMO

Ruta:       Canal del Palomo: vía ferrata mítica de Aragónn. Construida en 1954 y reformada en 2008 con    
                        nuevo equipamiento.
Fecha:     03/06/12.
Tiempo:   Total: 2h:20min.
                    Subir: 1h:45min
                    Bajar: 35min
Desnivel:  210m
Ferrateros: Carlos, Oscar, Isra y Kike.


          Son las 7 de la mañana y sigue lloviendo a ratos con fuertes chaparrones a veces. Hemos quedado alas 8,sin una idea clara de dónde ir, lo que si que tenemos claro es que nos vamos de ferrata.
          Tenemos dos ferratas en la cabeza: la Ferrata la Mora (Peña Rueba), que está en Murillo de Gállego; o, si esta mal el tiempo, irnos para Huesca a la Ferrata del Palomo.
           Toda la logística del día corre a cargo de Isra, que previamente ha estudiado el día anterior y menos mal, porque si no,nos quedamos en casa.
           Llegamos a Murillo y esta todo nublado, así que nos vamos hacia Huesca. Al llegar, cogemos la carretera hacia Barbastro, y nos desviamos en el cruce de Loporzano. Una vez desviados, seguimos dirección Vadiello. La vista es preciosa: nos vamos acercando a la Sierra de Guara y se nota.
           Una vez que se cruzan tres túneles seguidos hay una curva muy pronunciada, con una gran explanada y unos carteles de información: hemos llegado a nuestro destino.


Preparados para la aventura

jueves, 29 de diciembre de 2011

AGUAS TUERTAS - IBÓN DE ESTANÉS 1754 M

El día 28/12/2011, volvimos a realizar otra magnifica excursión, esta vez nuestro objetivo era alcanzar el Ibón de Estanés (1754m) pasando por Aguas Tuertas.

La expedición, una de las más numerosas de las que llevamos hasta el momento estaba compuesta por Adrian, Oscar, Yaiza, Jenny, Carlos, Palacin, Aitor, Victor y Nieves.

Las condiciones climatológicas con las que nos encontramos nos permitieron disfrutar de una jornada realmente bonita, con un sol radiante durante buena parte del día que nos permitió disfrutar de este fantástico paraje nevado, aunque con un poco de viento en la hora del almuerzo que aumentaba la sensación de frio.

La jornada empezó en torno a las 10:00 de la mañana, cuando comenzamos a andar por la pista que nos conducía hasta la primera rampa del día, no muy dura, aunque si lo suficiente como para entrar en calor. Tras haber superado este primer tramo, llegamos al comienzo de Aguas Tuertas, lindísimo paraje por el que el Aragón Subordán serpentea hasta su nacedero, al final de esta explanada, franqueada por montañas a ambos lados. Cruzamos todo Aguas Tuertas con algunas dificultades, y algún resbalón que otro a consecuencia del hielo. Tras esto, nos calzamos las raquetas y poco a poco fuimos progresando hasta alcanzar el Ibón de Estanés, nos costó un poco porque no supimos encontrar bien el camino que lleva a la base de este, pero con paciencia logramos alcanzar una colina a unos 50 metros de distancia del Ibón, donde algo cansados, y tras 3 horas andando, nos sentamos a disfrutar del ritual del almuerzo. Con energías renovadas, y siendo ya las 14:00 h, emprendimos el camino de retorno, siguiendo las huellas que anteriormente habíamos abierto. Finalmente, tras 2h y 30 min, alcanzamos los coches situados en la pista que recorre La Guarrinza, poniendo punto y final a esta maravillosa excursión entorno a las 16:30h. 

Tiempo de subida: 3h

Tiempo de bajada: 2h 30 min

Desnivel: 300 m

            A continuación, las fotos de la jornada.
Se nota que es por la mañana y hace fresquele del bueno.

miércoles, 12 de octubre de 2011

ASPE

          Hola de nuevo amigos, aunque con un poco de retraso por diferentes motivos, hoy toca hablaros de a la ascensión que llevamos a cabo el pasado 20 de Septiembre al Aspe (2645m).
Hizo un día soleado, perfecto para la practica del montañismo y poder disfrutar de los placeres que nos proporciona la montaña.
          En la excursión participamos Oscar, Yaiza, Carlos y Sergio y empezó desde el parking de Candanchu.
La ascensión empieza desde el telesilla del Tobazo y siguiendo a pie de pista hasta llegar al collado del Pastor (1998m) desde donde se puede apreciar el Aspe. Nuestro camino sigue hasta llegar al llano de tortiellas. De aquí en adelante la subida va haciéndose cada más dura pasando por algunas zonas de pedreras importantes hasta llegar a la cima.
Algunas vistas de las que podemos disfrutar son: Bisaurin, Castillo de Acher, el Valle de Aísa, Infiernos, Midi, Anayet, Collarada...

Tiempo de subida: 2h 30 min.
Tiempo de bajada: 2h
Desnivel: 1125m

          A continuación algunas pequeñas fotos para que os hagáis una pequeña idea de nuestra jornada:

 Foto antes de empezar la jornada en el parking de Candanchú.

jueves, 29 de septiembre de 2011

ANAYET 31 /07/2011

Un día mas vamos un montón de gente, hoy nada menos que diez. Hace un día formidable y madrugamos para aprovechar el fresco de la mañana. Nuestro objetivo es el Anayet, un antiguo cono volcánico de 2545m.
Nuestra ruta discurre por toda la Canal Roya (un valle de origen glaciar), para al final subir a los ibones de Anayet y de ahí, por el collado al Anayet.



 Foto de salida. Laspi presumiendo de botas nuevas.